Para lograr una negociación eficaz, es indispensable conocernos a nosotros mismos. Debido a que se debe tener control en nuestra forma de comunicación corporal en la negociación. No importa lo mucho que preparemos un discurso, cuanto lo practiquemos, o el como estemos presentados. Si nuestra postura corporal en la negociación no tiene relación con nuestras palabras. De ser así, nuestro mensaje sencillamente no calará en nuestro interlocutor. La mayor parte de nuestra comunicación no es verbal, nuestros cuerpos y gestos pueden delatar lo que realmente sentimos, desde alegría hasta frustración, poniéndonos en desventaja.

 

3 Tips para mejorar tu postura corporal en la negociación:

Alcanzar el éxito en una negociación consiste en justificar nuestros intereses. Por lo tanto, el lenguaje corporal que se adopta transmite información sobre nosotros, logrando confianza y seguridad o lo contrario. Ten en cuenta estos 3 trucos para mejorar tu postura corporal en la negociación y logres alcanzar el exito:

1. Postura

Por medio del lenguaje corporal en una negociación puedes transmitir mucho de ti y de tu estado de ánimo. Si tienes los hombros encogidos, acariciarse la quijada transmitimos inseguridad, por lo que estarás más propenso a aceptar propuestas agresivas de tu contraparte. En cambio, siéntate relajadamente, con los brazos extendidos, para mostrar que estás cómodo contigo mismo y con la situación. Asegúrate de tener la columna recta, para dar una impresión de mayor altura y contrae tu abdomen. Al caminar, hazlo tranquilamente, con pasos firmes ni muy largos ni muy cortos.

2. Mirada

Otro aspecto a tener en cuenta de la comuicación corporal en la negociación, es la mirada. Durante los primeros segundos de contacto, usamos la mirada para hacer una evaluación del rostro y los gestos de nuestro interlocutor. Ese contacto visual dura unos pocos segundos y debes asegurarte de romperlo mirando hacia abajo. Si miras a los lados estarás mostrándote distraído o desinteresado. Si miras hacia arriba, transmitirás una incómoda sensación de peligro, como si algo fuera a caer sobre ti. Hasta que no tengas un alto grado de confianza con tu contraparte, los contactos visuales no deben durar más de 3 segundos. Miradas prolongadas pudieran interpretarse como agresividad.

3. Movimientos

Alcanzar una negociación eficaz depende de tu capacidad de generar empatía entre tu contraparte y tú. Para ello, una de las mejores maneras de lograrlo es con una postura corporal en la negociación. Sirve como un espejo inconciente de sus movimientos. Sutilmente, intenta imitar su postura y sus movimientos, esto ocasionará un sentimiento subconciente de afinidad y así se te hará más fácil llevar el proceso hacia tu terreno.

postura corporal en la negociación

6 Consejos fundamentales en la postura corporal en la negociación

  • Mantén una distancia intermedia, ni lejana, ni distante y ni muy cercana, ni sobrecogedora.
  • Saluda con apretones firmes pero suaves. Si tus manos no están húmedas, mucho mejor. El nerviosismo suele hacer que nuestras manos suden.
  • Usa todo el espacio de la silla para adoptar una postura de comodidad es una técnica muy útil para lograr una negociación eficaz. Si te sientas encorvado, te verás tímido y propenso a aceptar proposiciones contraproducentes.
  • Inclina tu cabeza hacia adelante para mostrarte interesado en todos los detalles de la exposición de tu interlocutor.
  • Haz movimientos amplios, esto demuestra felicidad.
  • De vez en cuando, entrelaza tus dedos. Esto transmite que eres una autoridad. Cuando no estés haciendo esto, cuida tener las palmas abiertas en todo momento, para proyectar franqueza y sinceridad.

¿Y cómo puedo leer a mi contendiente?

Además de aplicar los consejos anteriores, hay ciertas señales del lenguaje corporal en una negociación que delatan el estado de ánimo de una persona. Presta atención a estos tips para que logres decifrar a tu interocutor:

- Frotarse un ojo, las manos colocadas sobre las mejillas o acariciarse la quijada representa que tu contraparte te está evaluando y a su vez, está teniendo dudas sobre lo que les dices. Identifica estas características y cambia rápidamente la estrategia para seguir presentando tus propuestas.

– Una persona aburrida tiende a cruzar las piernas y balancear un pie.

– Una cosa es interrumpir el primer contacto visual mirando hacia abajo, y otra muy distinta es pasarse toda la negociación haciéndolo. Esto significa que la persona no cree en lo que se le está diciendo.

– Comerse las uñas y jugar con el cabello o darse tirones en los oídos son claras señales de inseguridad y nerviosismo. Mientras que los brazos cruzados significan actitud a la defensiva. Frotarse las manos, a su vez, denota impaciencia.

– Bajar la comisura de los labios denota rechazo, al igual que arrugar la nariz

– Las personas que mienten, tienden a rascarse la nariz y la cabeza, mientras que taparse la boca con las manos sugiere que se esconde algo.

¿Quieres aprender más sobre el lenguaje corporal?. Sigue leyendo aquí: Escuela del lenguaje corporal. Cómo mejorar tus habilidades directivas

 

Conclusión

La postura corporal en la negociación es uno de los aspectos más relevantes a tener en cuenta a la hora de buscar alcanzar una negociación eficaz. Si más del 90% de nuestro lenguaje es no verbal, entonces lo que no decimos impacta mucho más de lo que creemos. Si bien, gran parte de este proceso es inconciente, con algo de entrenamiento y práctica, podemos tener un alto grado de control, sobre nuestro cuerpo, y así, lograr transmitir con mayor precisión lo que deseamos.