Habilidades para el poder personal y empresarial

El desarrollo de las habilidades de poder requiere que los colaboradores trabajen en ellas, esto les permitirá un crecimiento personal y profesional, además de incentivar el crecimiento de cualquier organización.

En un análisis de las mejores tendencias de management en 2023 y su relación con las habilidades de poder, profesores y expertos del Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE), de la Universidad de Navarra, identificaron las 4 habilidades de liderazgo que ayudarán a los profesionales, sus equipos de trabajo y empresas a avanzar con firmeza en este año de 2023 y los subsiguientes.

4 habilidades de poder para los líderes en 2023

Primero, destacaremos opiniones y puntos de vista de profesores y expertos del IESE que Aicad Business School considera relevantes compartir por su valor informativo y formativo para los profesionales y organizaciones de cara a este nuevo año 2023 pospandémico y los años subsiguientes.

Los especialistas han puesto de manifiesto sus conocimientos al seleccionar cuatro habilidades de poder basadas en valores, como la negociación, el espíritu lúdico, la realidad compartida y el impulso de la toma de decisiones, que pueden precisar el camino a seguir en este nuevo año 2023.

  1. El poder de generar valor: la negociación

La negociación se considera una parte útil para todo líder, pero según el profesor de liderazgo del IESE Guido Stein, a menudo se pasa por alto porque es "solo" una habilidad flexible, cuando en realidad es una habilidad esencial.

"Negociamos porque necesitamos que la otra parte llegue a un acuerdo.

Negociamos porque necesitamos que tomen una decisión. Negociamos para crear valor", enfatiza Stein.

En su opinión, la negocición significa acortar camino en la búsqueda de soluciones de problemas a los que nos enfrentamos creando conexiones con los demás, delimitando un terreno común y consolidando las relaciones para crear valor mutuo. Esto nunca será más cierto que en 2023.

  1. El poder del compromiso: el espíritu lúdico

Un espíritu lúdico puede conducir a mejores resultados.

Según la profesora Mireia Las Heras del Departamento de Liderazgo del IESE, el espíritu lúdico significa participar de forma auténtica y positiva, no ser un simple espectador. También significa competir, pero con uno mismo, no con los demás.

Los líderes con espíritu lúdico entienden que si bien a veces se gana y a veces no, siempre se puede intentar ser mejor, más rápido o más creativo, celebrando los éxitos y reevaluando los fracasos.

  1. El poder de la pertenencia: la realidad compartida

"Realidad compartida” es la experiencia de tener los mismos pensamientos y sentimientos que otra persona sobre el mundo que le rodea, según la profesora Maya Rossignac-Milon, del departamento de dirección de personas del IESE.

“En un lugar de trabajo en el que muchas personas trabajan a distancia, o en entornos híbridos en los que se sienten físicamente desconectados unos de otros, es más importante que nunca averiguar cómo podemos pensar juntos aunque trabajemos separados”, manifiesta Rossignac-Milon.

  1. El poder del impulso: la toma de decisiones

Según Sebastián Hafenbrädl, profesor de dirección de personas en las organizaciones del IESE, el “impulso” es la vía a seguir en 2023, un año en el que las perspectivas económicas son “un poco irregulares”, en su opinión.

“Cuando las cosas se ponen difíciles”, manifiesta Hafenbrädl, “las buenas decisiones son especialmente necesarias”.

En este sentido, impulsar significa incentivar la competencia, identificar las habilidades de las que adolecen las personas y ayudarles a desarrollar la competencia en lugar de interceder en su toma de decisiones.

“En un entorno VUCA (por sus siglas en inglés) (Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo) en el que la información se distribuye a gran velocidad y cambia rápidamente, queremos mantener los ojos bien abiertos”, manifiesta Hafenbrädl.

Aicad Business School considera que el liderazgo se basa en valores humanos auténticos

Las cuatro habilidades de poder presentadas aquí plasman esa comprensión, ayudando a centrar a los individuos y su desarrollo para apoyar los objetivos compartidos en equipo.

Esta es una de las funciones que asume Aicad Business School y la Universidad Guglielmo Marconi desde la perspectiva de la formación con su Máster Oficial en Liderazgo Positivo y Desarrollo Personal.

¡Una profesión emergente con grandes salidas laborales en el actual contexto de cambio!

Es aquí en donde Aicad Business School y la Universidad Guglielmo Marconi han creado, diseñado y desarrollado el Máster Oficial Liderazgo Positivo y Desarrollo Personal, con doble certificación.

La Maestría Oficial en Liderazgo Positivo y Desarrollo Personal se convierte en una herramienta imprescindible para profesionales y directivos que les permite:

  • Obtener una visión estratégica del desarrollo personal como esencia del éxito y la felicidad.
  • Utilizar la inteligencia emocional para desarrollar habilidades de liderazgo positivo.
  • Resolver problemas complejos y crear resultados alternativos claros.
  • Fomentar el pensamiento lateral, aumentando la creatividad y la adaptabilidad.
  • Comunicación No Verbal y Desarrollar la capacidad de escucha y empatía,
  • Guiar y motivar a las personas y equipos de trabajo para lograr un desempeño sobresaliente.
  • Desarrollar habilidades de comunicación interpersonal e intrapersonal para crear calidad en las relaciones con las personas importantes de la vida.

Aicad Business School y la Universidad Guglielmo Marconi convocan a inscribirse en el Máster en Liderazgo Positivo y Desarrollo Personal para convertirse en un/a verdadero/a agente de cambio, transformación y desarrollo de personas, equipos y organizaciones.

Management 2023: 4 habilidades de poder para líderes

¿Deseas seguir aprendiendo?. Te invitamos a leer el siguiente post:Program Manager Vs. Project Manager

Preguntas frecuentes

Las power skills o habilidades de poder son la evolución del concepto de soft skills, o habilidades blandas. Tras la pandemia de Covid-19 cambió la forma de relacionarse en la vida y en el trabajo, y las habilidades blandas están dando paso a esta nueva denominación.

Se trata de habilidades basadas en valores. Cuatro resultan especialmente útiles para un líder. La negociación genera valor, el espíritu lúdico refuerza el compromiso y la realidad compartida crea pertenencia. La cuarta es el impulso de la toma de decisiones.

Porque se la considera «solo» una habilidad flexible, cuando en realidad es una habilidad esencial para todo líder, ya que permite llegar a acuerdos y lograr que otros tomen decisiones.

Significa participar de forma auténtica y positiva, en lugar de ser un simple espectador. También implica competir, pero con uno mismo y no con los demás. Un espíritu lúdico puede conducir a mejores resultados, porque el líder busca siempre ser mejor, más rápido o más creativo.

Es la experiencia de tener los mismos pensamientos y sentimientos que otra persona sobre el mundo que la rodea. Aplicada a un equipo, supone que sus miembros compartan una misma forma de ver las cosas.

Cuando muchas personas trabajan a distancia, o en entornos híbridos en los que se sienten desconectadas físicamente, resulta más importante que nunca averiguar cómo pensar juntos aunque se trabaje por separado. De esa conexión depende el sentido de pertenencia al equipo.

Impulsar significa incentivar la competencia de las personas, identificar las habilidades que les faltan y ayudarlas a desarrollarlas, en lugar de intervenir en sus decisiones. Se vuelve especialmente necesario cuando las perspectivas económicas son irregulares, porque cuando las cosas se ponen difíciles hacen falta buenas decisiones.

VUCA son las siglas en inglés de volátil, incierto, complejo y ambiguo. Describen un entorno en el que la información circula a gran velocidad y cambia con rapidez.

Requieren que las propias personas trabajen en ellas. Ese esfuerzo les permite crecer personal y profesionalmente, y además impulsa el crecimiento de la organización.

Entiende que a veces se gana y a veces no. Celebra los éxitos, reevalúa los fracasos y sigue intentando ser mejor, más rápido o más creativo.

Busca que la otra parte llegue a un acuerdo y tome una decisión, y sobre todo crear valor. La negociación acorta el camino hacia la solución de los problemas porque crea conexiones con los demás, delimita un terreno común y consolida las relaciones para generar valor mutuo.