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La puesta en marcha de una empresa es inminente. Estás sentado en tu casa u oficina, y de repente al inspiración te golpea. Lo que alguna vez fue un loco enjambre de ideas y conceptos, se ordenan y toman la forma de una gran idea para un negocio.

Antes de escribir lo que tienes en mente, tu cabeza se convierte en un monzón de ideas. Estás pensado en los modos en que puedes hacerlo bien y mejorarlo, identificas excitado todo aquello que pudiera ser alterado. Para el final del día, ya no es sólo un concepto, sino que se ha convertido en una intrincada hoja de ruta para una empresa que acaba de nacer.

Puesta en marcha de una empresa: Las causas

No lo notaste, pero tan pronto como comenzaste a planear la puesta en marcha de una empresa y mejorar tu idea, corres el riesgo de que tu compañía nunca vea la luz. Es que muchas veces el exceso en el uso de la creatividad puede ser el asesino de una buena idea de negocios. Aquí, te contamos por qué.

  1. Las buenas ideas carecen de significado si van solas

Muchas empresas no innovan, pero no porque sus creadores tengan poca capacidad creativa. Sino justamente por el contrario, las personas algunas veces tienen ideas tan originales que simplemente representan un desafío muy grande para la puesta en marcha de una empresa, como para ser llevado a cabo de modo eficiente.

Las ideas creativas, por sí solas no son relevantes para desarrollar un buen negocio. Lo que realmente tiene valor es la habilidad de la organización de trasladar una gran idea a la acción. Mientras menos convencional, más cerca de la imposibilidad de llevar a cabo, cualquier idea. Y por tanto más fácil de que quede olvidada en algún cajón.

Las ideas no se concretan solas. Si tienes verdaderas esperanzas en ver como tu negocio se materializa, debes simplificar tu idea al máximo. Por lo menos al inicio.

  1. Los pequeños cambios puedes ser los grandes obstáculos

Cada idea en la puesta en marcha de una empresa puede ser mejorada. Suele ser muy tentador compartir tu visión sobre el modo de optimizar un producto, o el modo que has descubierto para hacerlo mejor. Pero incluso el ajuste a una pequeña idea puede ser muy dificultoso de realizar.

Es muy común verse envuelto en el trabajo de mejorar una idea, sin pensar en cómo estos cambios afectarán la producción. Un cambio creativo puede parecer insignificante a nivel conceptual, pero puede tener implicaciones prácticas capaces de retrasar tus tiempos y requerir de más dinero, e infraestructura que los planeados inicialmente para dicho producto.

Empresas como Google basan su éxito en la búsqueda constante de mejoras para sus productos, aunque estos sean sutiles. Entonces, ¿Cómo puede ser contraproducente el querer mejorar una idea?

La solución parece obvia, pero no todos la aplican; crea tu producto lo más simple que puedas, luego tendrás todo el tiempo del mundo para irla mejorando.

  1. Tus ideas creativas pueden darte un falso sentimiento de satisfacción

Hay personas que generan decenas de ideas para la puesta en marcha de una empresa al mismo tiempo. Cada uno más increíble que el anterior, y te invade una gran urgencia por compartirlas con todo el mundo. Lo malo es que según la ciencia, esta es la causa más probable de que no persigas su concreción. ¿Por qué? Porque en el momento que lo compartes y recibes la aprobación de otros, tu mente te hace sentir tanta satisfacción que sentirás como si ya lo hubieses aplicado y tenido éxito. Es como en un círculo vicioso. Mientras más creativa sea la idea que generes, más tentado estarás a contarlo; y mientras más lo cuentes, más sentirás que tuviste éxito. En consecuencia, estarás menos dispuesto a pasar a la acción para concretar tu idea.

Escapar de este ciclo requiere práctica. Las investigaciones sugieren que la creación de una empresa que sea viable e innovadora demanda algo más que sólo generar ideas y contar a otros acerca de tus epifanías. Además de la implementación, gran parte del proceso de innovación se basa en la observación, la experimentación y la creación de redes con personas que tienen perspectivas radicalmente diferentes. Nada de esto puede suceder si disminuye tu resolución ir detrás de una idea, en primer lugar.

  1. Te distraes con tantas ideas

Las ideas innovadoras a veces se convierten en distracciones. Los grandes pensadores tienen una extraña habilidad para cautivarse a sí mismos y a otros con nociones brillantes, muchas de las cuales son una diversión agradable de las tareas aburridas y procedimientos mundanos que requieren un impulso sostenido.

El progresar dentro de una organización, sin embargo, no se basa en impulsos y ráfagas de genio creativo. Requieren orden y rutina – los dos están comprometidos cuando tu mente está constantemente lanzándose de una idea a la siguiente. Sí, las nuevas ideas para la puesta en marcha de una empresa son valiosas. Pero demasiadas de ellas pueden paralizarte y hacerte incapaz de decidir cuál merece tu atención y otros recursos.

Los investigadores llaman a este proceso “sobrecarga de elección” porque demasiadas opciones pueden ser abrumadoras. Un mayor número de opciones puede resultar en una mayor insatisfacción y pesar. Te preguntas si te aferraste a la idea correcta, y te hace infeliz analizar cómo otros escenarios alternativos podrían haber hecho tu vida mejor.

Puesta en marcha de una empresa: Conclusión

Las ideas creativas son una parte importante de la innovación, pero pueden llegar a ser un obstáculo si no actúas adecuadamente sobre ellas. Junta tus ideas y centra tu energía en desarrollar una hasta que esa produzca frutos. Esta transición mental te permitirá crecer en un negocio realmente viable en lugar de quedarte atrapado en una enredadera de ideas.

 

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