Gestión eficaz del tiempo
Antes de empezar a gestionar tu tiempo, debes saber lo que es. Un diccionario podría decirte que es el momento o periodo en que las cosas ocurren: para ser simples, es cuando las cosas pasan. Hay dos tipos de tiempo: el tiempo del reloj, y el tiempo real. Aprender las verdaderas diferencias entre el tiempo que ves en tu reloj, y el tiempo que experimentas en la vida real es clave para conseguir una gestión eficaz del tiempo. Veamos cuáles son las diferencias:
Tiempo del reloj vs. Tiempo real
En el tiempo de tu reloj, hay 60 segundos en un minuto, 60 minutos en una hora, 24 horas en un día, y 365 días en un año. Todo el tiempo pasa equitativamente. Cuando alguien cumple 50 años, ha vivido exactamente 50 años, ni más ni menos.
En el tiempo real, todo el tiempo es relativo. El tiempo vuela o sea arrastra dependiendo de lo que estés haciendo. Dos horas en el departamento de recursos humanos pueden sentirse como 12 años, pero si tienes un hijo de 12 años, sentirás que ha crecido en dos horas. Para tener una gestión eficaz del tiempo, debes darte cuenta que los gadgets y las agendas no funcionan porque están diseñados a partir del tiempo del reloj. El tiempo del reloj es irrelevante, tú no vives en el tiempo que te señala. Tú vives en el tiempo real, aquel que vuela cuando estás haciendo cosas divertidas y va lentísimo cuando haces tus deberes.
Lo bueno, el tiempo real es mental, y por ende puedes manejarlo. Aquí te daremos unos cuantos tips para que aproveches mejor tu día a día.
Consejos para una gestión eficaz del tiempo
- Lleva contigo una libreta, y anota todos tus pensamientos y actividades durante una semana. Planificarte según una gestión eficaz del tiempo significa que entiendes cuánto realmente se puede hacer en un día, y cuánto simplemente no; y adónde se están yendo tus minutos. Verás cuánto tiempo se está invirtiendo en producir resultados, y cuánto tiempo se desperdicia en pensamientos, conversaciones y acciones improductivas.
- Cualquier actividad o conversación que sea necesaria para tu éxito debe tener un tiempo asignado. Las listas de cosas por hacer se hacen tan largas, que llegan al punto en que son irrealizables. En cambio, los libros de citas funcionan. Agenda citas contigo mismo y crea bloques de tiempo para actividades y conversaciones de alta prioridad. Alcanza una gestión eficaz del tiempo agendando cuando una actividad comienza y cuando termina y ten la disciplina de mantenerte en la línea.
- Planea que al menos 50 por ciento de tu tiempo sea dedicado a los pensamientos, actividades y conversaciones que te producen la mayor cantidad de resultados.
- Agenda tiempo para interrupciones. Planea el tiempo en que te alejarás de lo que estés haciendo para hacer una pausa y descansar. Piensa en los descansos de oficina: no son más que interrupciones planeadas.
- Toma los primeros 30 minutos de tu día para planear qué harás. No comiences tu día hasta que termines tu planificación. Una gestión eficaz del tiempo tiene su base en la cantidad de tiempo en que planificas que harás con él.
- Coloca un aviso de “No Molestar” cuando estés ocupado.
- Practica no contestar el teléfono solo porque está sonando, o ver el correo electrónico solo porque llegó. Desconéctate de tus redes sociales y no les des respuestas inmediatas a las personas, a menos que sean cruciales para tu negocio. En vez de eso, agenda tiempo para responder emails y regresar llamadas.
- Recuerda que muchas veces será imposible terminarlo todo en un día. No te amargues por eso. También recuerda que poder realizar una gestión eficaz del tiempo, también es hacer una gestión eficaz de tus pensamientos: las probabilidades indican que aproximadamente el 20 por ciento de tus pensamientos produce el 80 por ciento de tus resultados.
Hay solo 3 formas de gastar el tiempo: pensamientos, conversaciones y acciones. Sin importar el tipo de negocio que manejes, tu trabajo consistirá en esas 3 acciones. Como emprendedor, seguramente serás interrumpido o desviado en otras direcciones por la gente con la que te relaciones, o los eventos inesperados que inevitablemente ocurrirán en algún momento. Aunque no puedes eliminar las interrupciones, si tienes la opción de optimizar al máximo tu funcionamiento. Siguiendo estos consejos, podrás fomentar una gestión eficaz del tiempo para ti mismo y así mantenerte en la ruta al éxito.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre el tiempo del reloj y el tiempo real?
El tiempo del reloj es igual para todos: 60 segundos por minuto, 24 horas por día, y pasa de forma uniforme: quien cumple 50 años ha vivido exactamente 50 años, ni más ni menos. El tiempo real es el que se vive, y es relativo: vuela cuando se hace algo agradable y se arrastra con lo que cuesta. Dos horas en una reunión de recursos humanos pueden parecer 12 años, y a un padre le pueden parecer dos horas los 12 años de su hijo. Lo útil es que el tiempo real es mental, y por eso se puede manejar.
¿Por qué fallan muchas veces las agendas y los gadgets para gestionar el tiempo?
Porque están diseñados a partir del tiempo del reloj, que no es el que vive la persona. Por eso no reflejan cómo se vive realmente la jornada, y de poco sirven por mucho que se usen.
¿Cómo averiguar en qué se va el tiempo cada día?
Llevando una libreta durante una semana y anotando todos los pensamientos y actividades. Así se ve cuánto se puede hacer realmente en un día, cuánto tiempo se invierte en producir resultados y cuánto se pierde en pensamientos, conversaciones y acciones improductivas. Con esos datos se planifica según el tiempo que de verdad hay disponible y se detecta adónde se van los minutos.
¿Por qué conviene usar un libro de citas en lugar de una lista de tareas?
Las listas de cosas por hacer crecen hasta ser irrealizables, mientras que los libros de citas funcionan. Se trata de agendar citas con uno mismo, con bloques de tiempo para las actividades y conversaciones de alta prioridad, indicando cuándo empieza y cuándo termina cada una, y mantener la disciplina de respetarlos.
¿Cuánto del tiempo hay que dedicar a lo que más resultados da?
Al menos el 50% debería ir a los pensamientos, actividades y conversaciones que producen más resultados. Aproximadamente el 20% de los pensamientos genera el 80% de los resultados.
¿Cómo se gestionan las interrupciones sin perder el ritmo de trabajo?
Las interrupciones no se pueden eliminar, pero sí planear. Conviene reservar tiempo para ellas, incluidos los descansos, que no son más que interrupciones previstas. Colocar un aviso de "No molestar" cuando se está ocupado ayuda a proteger los bloques de concentración, y así las pausas y las visitas no cortan al azar el trabajo importante.
¿Cómo debe empezar el día quien quiere organizar bien su tiempo?
Dedicando los primeros 30 minutos a planificar qué se hará, y no empezando la jornada hasta terminar esa planificación. La gestión del tiempo se apoya en cuánto se planifica lo que se hará con él.
¿Cómo evitar que el teléfono, el correo y las redes sociales rompan la concentración?
No hay que contestar el teléfono solo porque suena, ni abrir el correo solo porque ha llegado un mensaje. Conviene desconectarse de las redes y no dar respuestas inmediatas, salvo que sean cruciales para el negocio. En su lugar, se agenda un momento para responder correos y devolver llamadas.
¿De qué formas se puede gastar el tiempo en el trabajo?
Solo hay tres: pensamientos, conversaciones y acciones. Sea cual sea el tipo de negocio, el trabajo consiste en esas tres cosas.
¿Qué hacer cuando no da tiempo a terminarlo todo en un día?
No amargarse. Muchas veces es imposible terminarlo todo, y lo importante es centrarse en lo que más resultados produce. Los eventos inesperados y las interrupciones de otras personas son inevitables, pero aun así se puede optimizar al máximo el propio funcionamiento.




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