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Para los que aprecian la buena gestión eficaz del tiempo llegar tarde es todo un fracaso, no sólo porque pareces desorganizado, sino también porque no está bien hacer esperar a nadie y, claramente, quienes esperan se sienten despreciados. Pero no te preocupes, tus demoras sólo significan que estás haciendo una mala administración de tu tiempo, de acuerdo con la ciencia. La gente que llega tarde crónicamente están en una lucha muy fuerte contra su propia ansiedad, distracción, entre otros asuntos internos. A continuación, una lista de lo que puede estar escondiéndose bajo la superficies.

Gestión eficaz del tiempo: Que puede estar motivándote

  • Atiendes tantas tareas al mismo tiempo que ya no estás seguro de si lo que estás haciendo es necesario para mantenerte dentro de los tiempos programados. Puede sucederte por exigencias propias y ajenas, o simplemente por la sensación de estar desperdiciando tu tiempo si no utilizas cada segundo en tu trabajo.
  • Tu reloj interno está desequilibrado y te dice que tienes más tiempo disponible para terminar, cuando no es verdad. Es un hecho científico que Existen personas del tipo A, con capacidad de utilizar correctamente su reloj biológico que las del tipo B.
  • Puede que tu gestión eficaz del tiempo sea optima, solo que te gusta llamar la atención, cuando entras en una sala que te está aguardando.
  • Quieres eliminar la ansiedad de tener que estar con otras personas esperando al inicio de una reunión. De este modo, minimizas el estrés y la interacción con otros.
  • Quizás tengas algo porque disculparte, o debes dar una excusa. No quieres o puedes admitirlo, así que llegas tarde intencionalmente de modo que puedas tener una razón sustituta para pedir perdón.
  • Eres genuinamente egocéntrico y careces de empatía con las personas que incomodas por tu demora.
  • Estás pendiente de tu reloj, pero tienes problemas para ajustar tu comportamiento (cambiar el ritmo, eliminar elementos de tu lista de tareas pendientes, etc.) y así hacer una gestión eficaz del tiempo. Esto podría ser porque te abstraes demasiado en lo que estás haciendo, ves todo lo que quieres hacer como una prioridad, o te ves arrastrado por la inercia de tus tareas por concluir.
  • No quieres presentarte temprano porque ves esa actitud como ineficiente, una pérdida de tiempo.
  • Crees que tus demoras evitan que te sientas algo tonto, incómodo o ser juzgado de algún modo por llegar temprano.
  • Te aburres y disfrutas de la ansiedad que genera llegar tarde.
  • Eres distraído y simplemente olvidas que tienes un compromiso.

Si eres alguno de estos caracteres descritos anteriormente, no te preocupes. A continuación compartiremos algunos trucos que te permitirán volver al camino de la gestión eficaz del tiempo.

Organiza tu lista de asuntos pendientes, Prioriza lo más importante y córtala justo a la mitad. Eso podría ayudarte a decidir qué cosas puedes hacer en el tiempo que tienes.

  • Durante una semana, escribe los tiempos estimados que crees te tomará terminar cada tarea. Cuando las termines, escribe el tiempo que realmente te tomó finalizar. La próxima vez, utiliza esta última anotación, para calcular tus tiempos.
  • Realiza un diario semanal, e identifica los patrones. ¿Llegas tarde a algunos eventos y no a otros? Quizás se trate de algún tipo de freno psicológico, vinculado solo con ciertas cosas que haces.
  • Para mejorar tu gestión eficaz del tiempo, aprende a decir “No”, en lugar de querer acaparar más trabajo.
  • Configura una alarma en tu celular para que suene 10 o 5 minutos antes del momento en que deberías detenerte para atender otros asuntos. Si lo pones 10 minutos antes, utiliza el tiempo para encontrar a alguien a quien le dirás que en 5 minutos te prepararás para irte. Si lo pones 5 minutos antes, termina inmediatamente lo que haces y vete.
  • Pauta el tiempo que utilizarás para atender asuntos puntuales, como por ejemplo leer tu perfil en Facebook. Si haces esto, verás que no te sentirás culpable por dejar de hacerlo a tiempo, para atender algún otro compromiso.
  • Un buen plan pude ser dedicarte a tareas simples antes de cualquier reunión, de modo que no te sientas apurado, o incómodo sabiendo que tendrás que salir pronto de tu oficina.
  • Pregúntate cómo te sientes, buscando descubrir lo que te pasa dejando un trabajo pendiente o no queriéndote levantar de tu escritorio.
  • Crea una lista de cosas que ya hayas cumplido, de modo que puedas demostrarte que puedes poner tu atención de forma positiva.
  • Pregunta a otros cómo se sienten o qué necesitan.
  • Prueba algo nuevo, como hacer ejercicios o dedicarte a un hobby, en lugar de hacerte cargo de más tareas.
  • Encuentra a algún compañero que te ayude a ser responsable.
  • Cambia tu rutina, para no caer en viejos hábitos que te hagan volver a llegar tarde a tus compromisos.
  • Agrega automáticamente 5 minutos al tiempo que crees que te tomará llegar a algún lugar.

Gestión eficaz del tiempo: Conclusión

Recuerda, no se trata únicamente del reloj. Así que si no lo logras al primer intento, está bien. Sólo intenta nuevamente, y otra vez si es necesario, y no sientas vergüenza de consultar a un profesional acerca del problema con el que puedas estar lidiando. Eventualmente, y sin dudas, lograrás el éxito.

 

Planificación y Gestión del Tiempo