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La construcción de una marca personal es un objetivo a mediano y largo plazo para cualquier profesional, y claramente no está reñido con tener una carrera en marcha y ser capaz de conjugar un discurso motivador y eficaz para los objetivos marcados.

Qué es la marca personal

Se conoce como marca personal a la gestión de la imagen personal como si se tratase de una marca comercial. Tu producto eres tú. ¿El objetivo? Ser la primera opción entre varias posibilidades.

Consiste en dar visibilidad a tus competencias, experiencia, aptitudes y valores a través de diferentes canales, como pueden ser los medios sociales. Crear tu propia marca personal te hará destacar como profesional.

Para conseguirlo es obligatorio buscar alternativas para darse a conocer, incrementando simultáneamente influencia (como profesional experto en tu área), valor profesional del candidato, reputación, independencia y control propio frente a un proceso de selección.

Cómo construirla

Para desarrollar una marca personal, primero es necesario realizar un análisis DAFO.

Con este análisis, concebido para analizar una situación previa de una empresa o un proyecto, conocerás de forma más sencilla cuáles son tú debilidades y amenazas, pudiendo así trabajar para convertirlas en fortalezas y oportunidades; y a identificar cuáles son tus fortalezas (aquello que te hace único) y potenciarlas aprovechando las oportunidades.

La cantidad de información que poseas interna y externamente (sobre ti y tu contexto) está directamente relacionada con las probabilidades de éxito o fracaso de tu proyecto profesional.

Una vez realizado el análisis inicial, deberás fijarte una meta, determina cual es tu objetivo con la creación de tu marca personal (encontrar un empleo, incrementar tu valor profesional, emprender un nuevo negocio, entre  otros). Según tus objetivos, deberás establecer la implementación de la estrategia a seguir.

La consecución de cada objetivo está compuesta de un número determinado de tareas. Simplifícalos seleccionando paso a paso las etapas que debes cumplir para llegar a ellos. Lo mejor es calendarizarlos para hacer una revisión periódica de nivel de consecución y tiempo transcurrido y, enfoque o desvío del camino previsto.

Por último, fija a través de qué canales vas a construir tu marca personal. Puedes crear un blog, especializarte a través de conferencias, crear tu propia página web, intervenir en redes de networking

Puedes comenzar por revisar todos tus perfiles públicos y determinar si cumplen con los requisitos necesarios para tus nuevos objetivos o si debes eliminar material, subir material nuevo, modular el tono de conversación o reorientar las temáticas tratadas.

Lo principal, por tanto, es construir un plan de trabajo. Tener inquietud, curiosidad, ganas de aprender, buena actitud, anticiparse a futuros inconvenientes y dejar ver, de forma pública, tus competencias como profesional.

La perseverancia, el trabajo y una buena red de contactos (networking) serán factores clave para el correcto desarrollo de tu marca personal. Demuestra al mundo la pasión por lo que haces y las ganas de intercambiar conocimiento y opiniones sobre ello.

Te compartimos tres componentes clave para crear una buena marca personal y cómo desarrollarlos:

  1. Una presencia física poderosa

Esto incluye todo en lo que un cliente potencial pudiera fijar sus ojos; desde tu vestimenta hasta tus elementos de marketing, como las tarjetas de presentación, folletos y sitio web.

Por ejemplo, tuve de cliente a un dentista que se especializaba en un tratamiento estético y que me pidió consultoría en marketing. Estaba perplejo porque otro dentista, con la misma especialización, tenía más clientes en su mismo mercado local.

2. Un atractivo intelectual sólido

Más allá de parecer inteligente, saber entregar mensajes con claridad es clave para construir tu marca personal. Muchos emprendedores se sienten satisfechos si cuentan con un buen pitch de elevador. Y aunque éste es un elemento importante, no lo es todo; también debes pensar en lo siguiente:

–    ¿Cuáles son los servicios o procesos que ofreces que te diferencian de la competencia?
–    ¿Cuál es tu propuesta única de marca, no en términos de lo que haces sino de cómo lo haces?

–    ¿Qué opiniones y puntos de vista únicos usas para diferenciarte?

Muchas veces, se necesita sólo de un pequeño ajuste para conseguir que la expresión intelectual de tu marca vaya por buen camino.

3. Un impacto que perdure

En esencia, ésta es la parte en la que le hablas al corazón de tus clientes. En mi experiencia trabajando con emprendedores, también es el aspecto más olvidado al crear una marca personal.

Cuando miras hacia lo que tus clientes, actuales y pasados, dicen de ti , ¿cuál es su experiencia sobre cómo influiste en ellos? ¿Qué palabras y frases utilizan para describirla

Pregúntate a ti mismo: ¿De qué formas puedo ir más allá de simplemente proveer un servicio o producto? Es esencial que integres este impacto permanente en sus vidas en tu mensaje de marketing.

 

Experto en Branding y Gestión de Marca