La pandemia del coronavirus ya aporta una serie de miles de experiencias del mundo sobre la llegada infrenable del teletrabajo. De momento, la gente se está adaptando a las condiciones de trabajo. A juicio de Hermel Balcázar, consejero delegado de AICAD Business School, "hay que tomar medidas porque al margen de la parálisis de la actividad, existe el peligro de una disminución rápida de la productividad, el servicio al cliente y la experiencia, la moral y el rendimiento general del equipo".

Apunta que en estos momentos "los líderes deben ser vistos y escuchados a menudo. Aprovechar tecnologías para asegurarse ser visible es clave" ya que "el silencio no es útil". Y es que empleados, clientes e inversores buscan respuestas en este período de incógnitas donde se navega en medio de la volatilidad. "Si hasta hace un mes hubo confianza entre empleados, inversores y clientes hay que comunicar las razones por las que deberían continuar confiando en la empresa ahora".

teletrabajo 2020

"La productividad diaria depende de factores como: desafíos logísticos y emocionales al tiempo que los empleados deben ayudar a infundir una mentalidad y mensaje de prosperidad. Es una situación difícil para todos", subraya el consejero delegado de la escuela de negocios líder en formación digital en España y Latam.

La clave es priorización del cliente es la segmentación de beneficios: concentrar recursos en acelerar relaciones digitales con clientes de alto beneficio, mientras se usa la escasez de productos para renegociar sus relaciones con sus clientes que agotan sus ganancias. "En todo esto, el teletrabajo es una plataforma perfecta. Eso sí: con formación, ética y agilidad", apostilla Balcázar.