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La puesta en marcha de una empresa propia es lo que hoy en día está de moda. Un estudio sugiere que el 40% de las labores que hoy en día se llevan a cabo en el mundo de los empleados tradicionales, serán realizados por freelancers, para 2020. Eso quiere decir que el estar atados a una silla de 8 de la mañana a 6 de la tarde se va convirtiendo en una especie en peligro de extinción. En estos días, No es difícil encontrar personas que quieran dejar sus empleos en busca de la glamorosa y flexible vida del propietario de su propia empresa.

Puesta en marcha de una empresa

Desafortunamdamente, algunos simplemente no se encuentran en la posición de encarar la puesta en marcha de una empresa. Deudas que parecen impagables y los gastos fijos y diarios son grandes obstáculos, en la actualidad. De hecho, un reporte dice que la situación económica hace que menos personas se animen a dar el salto y arriesgarse a abrir su propio proyecto.

A todo lo antes dicho, súmale 1000 a 2000 euros que necesites invertir si decides jugarte con la puesta en marcha de una empresa y el resultado serán puros problemas. Por sobre todo, pueden pasar meses, e incluso años, hasta que tu emprendimiento pueda devolverte alguna ganancia.

Veámoslo de este modo: estamos muy en lo profundo de las finanzas, como para comenzar un emprendimiento en solitario.

Sí, es necesario dar un gran salto para hacer realidad tus sueños.  Pero también es bueno saber que hacerlo en medio de una niebla con tus finanzas en crisis, puede ser un desastre. Si algo de todo esto describe tu situación, no tienes de que preocuparte. Todavía existen muchos medios de salir a la calle de los emprendedores sin quebrar tus finanzas.

Comienza en pequeño

¿Quieres abrir un puesto de comida en la calle o abrir un negocio de catering? ¿Por qué no abrir tu blog de cocina o una cuenta como gourmet en Instagram? Los costos para este tipo de puesta en marcha de una empresa son mínimos y tu economía te lo agradecerá. Además, puede potencialmente generar algún dinero y en el futuro capitalizar tus esfuerzos abriendo un negocio en el “mundo real”, cuando llegue el momento oportuno. Como Bono extra; si tienes éxito en el mundo digital, tu negocio físico habrá tomado un enorme atajo al éxito gracias a tu emprendimiento previo.

Coviértete en un freelancer

Asumiendo que lo que puedas hacer como trabajador independiente no requiera toneladas de caros equipos, licencias costosas, u otros gastos que no podrías cubrir, empieza algo de “bajo perfil” que te permita ir ganando terreno en tu área de experiencia. Puedes ofrecerte como escritor, administrador de páginas web, pasea perros, hasta incluso tienes la posibilidad de mostrar tus dotes como empleado de mudanzas. Las posibilidades son ilimitadas y todas te prepararán mostrarán que esperar con la puesta en marcha de una empresa propia.

Participa en las plataformas de trabajo online

Tomar trabajos en la llamada “Economía compartida” es igual que ser un freelancer, pero aquí el mercado hace casi todo por ti para que puedas conseguir trabajo. Las barreras para inscribirte y conseguir trabajo rápidamente son tan pequeñas que vale la pena el intento. Sumado a esto, Abrirás un nuevo mundo de conexiones y potenciales ganancias que te beneficiarán a futuro con tu propia puesta en marcha de una empresa. Nunca se sabe que ideas nuevas aparecerán o a quién conocerás, ya sea manejando un Uber o inscribiéndote en sitios como Fiverr.

Trabaja para alguien que ya esté viviendo el sueño

Si quieres ser fotógrafo, encuentra a alguien que ya se haya establecido en el negocio de la fotografía. Ofrécete como asistente, o suplente. No subestimes nunca el poder de trabajar para gente exitosa en la industria a la que aspiras ingresar. Puedes construir tu red contactos y conocimientos, mientras te preparas para construir tu propio imperio.

Crea un plan para tu lanzamiento

Lanzarte a la puesta en marcha de una empresa  no tiene por qué ser algo catastrófico, si te tomas el tiempo de pensar, y organizar un plan. Ten siempre en mente cuánto costará mantener abastecido tu negocio y cubrir tus gastos personales. Entonces, usa eso como punto de partida. Probablemente tegas que reducir, o deshacerte de tus deudas, cortar algunos gastos fijos que no sean prioritarios. La meta final para la puesta en marcha de una empresa  es crear un plan de ganancias que te conduzca directo a la concreción de tus sueños actuales, pero no escribas esto en piedra. Quizás a mitad de camino te encuentres son alternativas mejores a lo que originalmente tenías planeado. Mantén siempre tu mente abierta a las nuevas posibilidades y quizás encuentres el éxito en una categoría completamente diferente a la que creías que era “lo tuyo” y también harás que funcione.

 

Análisis y Estrategia Empresarial