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Toda planificación estratégica está soportada por una visión, metas a alcanzar, objetivos y vías idóneas para conseguirlo, a esto se le denomina pensamiento estratégico, una perspectiva de progreso que contribuye a mirar el horizonte con actitud de optimismo; el pensamiento estratégico surge de la reflexión, desde el ideal de futuro. Está comprendido por aspectos clave como la observación, determinación del problema, hipótesis (qué puede pasar), selección (idea competitiva) y ejecución.

Planificación estratégica: Qué debes tener en cuenta

El desarrollo de organizaciones de cara a las necesidades de la sociedad, ha dado lugar a la proliferación de una competitividad acelerada, a la estimación de estrategias clave que permitan a las empresas mantener su cuota de participación en el mercado. Es de resaltar, que toda organización debe invertir grandes cantidades de tiempo en plantear y replantear acciones que puedan dar lugar a una actuación en el mercado de manera certera; contar con herramientas como una planificación en mercadeo asegura el orden de las acciones, así como la posibilidad de crear o reinventar nuevas ideas que aseguren un beneficio al mercado meta al cual se aspira satisfacer para conseguir su preferencia.

A la hora de llevar a cabo una planificación estratégica eficaz se debe tomar en cuenta los siguientes aspectos:

  • Inicio del proceso: La planificación no se desarrolla espontáneamente, sino que alguien conscientemente tiene que asumir la responsabilidad del proceso; cuando esta responsabilidad es asumida por la dirección general las posibilidades de éxito son más elevadas.
  • Establecimiento de objetivos: La fijación de objetivos específicos y el establecimiento de prioridades en su alcance permite a una organización seleccionar más fácilmente los cursos de acción y asignar más eficientemente los recursos humanos, financieros y materiales entre sus diferentes unidades organizacionales.
  • Determinación de las premisas: Las premisas son hipótesis sobre el comportamiento futuro de determinadas variables que afectarán al éxito o fracaso de los planes. Pueden hacer referencia tanto al ámbito externo como al interno de la organización; la aplicación de las diferentes técnicas de previsión es fundamental en esta etapa del proceso para una buena planificación estratégica.
  • Identificación de alternativas: Antes de que un director pueda seleccionar un curso de acción, debe conocer las alternativas con las que cuenta. En esta etapa, un director fundamentándose en la investigación de la experimentación y la experiencia identificará desarrollará el mayor número de cursos de acción posibles.
  • Evaluación de alternativas: Una vez que los cursos de acción han sido identificados, deben ser evaluados teniendo presente los objetivos que se desean alcanzar y las premisas de planificación. Ante un futuro incierto, la evaluación es difícil y supone la realización de un análisis costo/beneficio para cada una de ellas.
  • Selección de la alternativa más apropiada: Si bien las dos etapas anteriores revisten un cierto carácter técnico, la presente es de naturaleza política; la dirección de la empresa debe seleccionar los cursos de acción más adecuados, es decir, debe desarrollar una planificación estratégica.
  • Formulación de planes de apoyo: Una vez adoptado un plan general es necesario desarrollarlo en planes de acción más concretos o específicos. En esta etapa del proceso de planificación los planes tanto generales como apoyo deben ser expresados, en unidades monetarias, es decir, en presupuestos.
  •  Implementación de los planes: Es la puesta en práctica y se lleva a cabo a través de las otras funciones directivas: organización de la dirección y control.

La planificación estratégica formal es un proceso intelectual que conduce al desarrollo de planes de acción. Este proceso implica la realización de una serie de etapas básicas.

  • Delimitar el mercado relevante: La formulación de una estrategia parte de la definición de la propia empresa, el producto que vende o el servicio que presta y el mercado al que le sirve. La puesta en marcha de una planificación estratégica supone desde el principio la definición de la misión de la empresa que describe su función en una orientación al mercado. Debes responder a estas tres preguntas: ¿Cuál es nuestro ámbito de actividad?, ¿En qué ámbito de actividad deberíamos estar? Y ¿En qué ámbito de actividad no deberíamos estar?; el ámbito de actividad debe ser definido en relación a una necesidad genérica, términos de una solución aportada al consumidor y no en términos técnicos, para evitar el riesgo de centrarse en el producto.
  • Segmentación del mercado: La evolución de los mercados y el incremento de la competencia por el núcleo del mercado requiere de las empresas un detallado análisis de los diferentes grupos poblacionales, sus características distintivas y sus deseos específicos. Los consumidores al incrementarse sus posibilidades económicas, buscan ofertas diferenciadas y adaptadas a sus requerimientos concreto; por tal razón la segmentación  trata de agrupar a los consumidores en conjuntos los más homogéneos posibles en cuanto a su respuesta en a una oferta comercial.

Finalmente la planificación estratégica de mercadeo pueden desarrollarse de acuerdo con el alcance que se desee obtener y los objetivos de marketing establecidos, sin embargo los más comunes son a largo plazo en el que se puede estudiar en detalle el cliente, generar propuestas para iniciar un ciclo de vida de producto y las estratégicas más idóneas para obtener mayor participación en el mercado.

 

El Mercado y la Dirección Estratégica Empresarial