¿De qué trata la orientación al cliente en el trabajo?

Servicio al cliente interno es el servicio que proveemos a nuestros empleados y otros departamentos dentro de nuestras propias organizaciones. Al igual que a nuestros proveedores y a todo aquel con quien contamos para realizar nuestro trabajo. Es lo que hacemos cuando un colega nos pide información necesaria para completar su tarea del día. Asimismo, lo que decimos cuando alguien del departamento de mercadeo nos pide direcciones de buenos contactos. Cómo recibimos al vicepresidente de ventas cuando entra a nuestra oficina con cara de “necesito algo de ti”. Todas estas cosas pueden ser vistas como interrupciones que nos alejan de nuestros “verdaderos trabajos”. Tener una buena orientación al cliente interno, te permitirá discernir que no existe brecha entre tu “verdadero” trabajo y las necesidades de otras personas dentro de tu organización.

Ayudando a otros en tu compañía, ayudas a tu empresa a tener éxito. Un buen servicio al cliente interno mejora la moral, la productividad, reduce el ausentismo, mejora el servicio al cliente exterior y, en últimas, las ganancias. También cuidar a tus asociados es fundamental para cuidar a tus clientes y socios. Mejorar la relación entre los distintos departamentos que conforman una estructura organizativa, es de las mayores preocupaciones de las grandes empresas del siglo 21. Después de todo, podríamos definir la orientación al cliente interno como la creación de una atmósfera de ayuda y solidaridad. Por consiguiente, te presentamos algunos tips de la orientación al cliente en el trabajo para ayudar a crear esa atmósfera:

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#1. Comienza con tu perspectiva:

Interpreta a tus empleados y otros departamentos como tus clientes. Entiende que ayudando a tus colegas a hacer sus trabajos de manera más éxitos ayuda a tu organización y a ti. Por lo tanto, son tus clientes. Trátalos como si fueran VIPs.

#2. No veas las interrupciones como molestias, sino como oportunidades de servir a tus clientes internos:

Si acostumbras a ver cada interrupción como un bache en tu camino al éxito, necesitas cambiar tu orientación al cliente interno. Reexamina esas interrupciones. Si alguien te interrumpe para chismear, eso es un bache. Si alguien te interrumpe para consultarte sobre lo que piensas sobre el desempeño del equipo de ventas. Es un desvío necesario que llevará a tu compañía más cerca de su destino.

Aprende a identificar cada necesidad de un colega como un “necesario desvío”. Y piensa en cada desvío como una oportunidad para mover tu organización más cerca de sus objetivos. Enorgullécete de ayudar a tus colegas; disfruta de tu rol en ofrecer información y proveyendo servicios que ayudan a otros a realizar sus trabajos. En la mayoría de los casos, tu voluntad para ayudar hará que te busquen cuando sea realmente necesario.

#2. No veas las interrupciones como molestias, sino como oportunidades de servir a tus clientes internos:

#3. La orientación al cliente en el trabajo hará que superen sus expectativas:

Pregúntate cómo te sientes cuando alguien supera tus expectativas. Seguramente te sientes dichoso, emocionado y muy positivo sobre esa persona y su organización. Piensa lo que puedes lograr en tu organización cuando superas las expectativas de tus empleados. Si los encargados de la nómina necesitan tus firmas a las 3 PM, dáselas a la 1 PM, y así tus empleados podrán relajarse. Por lo tanto, si recursos humanos te pide una lista de puntos importantes a cubrir en una orientación al empleado, toma tiempo para pensarlo y proveer una lista de las cosas que quisieras saber cuándo estás ingresando en una nueva compañía, por ejemplo.

#4. Da las gracias:

Un emprendedor con una buena orientación al cliente en el trabajo, sabe que dar las gracias ayuda significativamente a crear una atmósfera de solidaridad y ayuda. También lo hace cuando el trabajo de una persona le brinde información o un producto, además de dar las gracias cuando lo hagan.

Igualmente, expresa su apreciación en la rapidez y eficiencia en ayudar y explicar cómo ha hecho tu trabajo mucho más fácil. Muéstrales tu dicha cuando has superado tus expectativas.

Orientación al cliente en el trabajo: conclusión

No subestimar las herramientas que te ayuden a crear un clima más positivo en el trabajo es un factor vital. Ya que estas son parte de las estrategias que busca el crecimiento de un negocio. Si los encargados de realizar el trabajo que permite a tus clientes disfrutar de tus productos o servicios no se sienten cómodos, muy difícilmente podrán satisfacer las necesidades de tu público externo. Una firme orientación al cliente interno te dará las habilidades para experimentar no solo un crecimiento sustancial de las capacidades de tu compañía. Sino una gran mejora personal en cada uno de tus empleados. El motivo es que el proceso de producción se hará mucho mejor si las personas que intervienen en ello se sienten felices de poder trabajar en equipo.

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Preguntas frecuentes

Cliente interno es cualquier persona de la que depende o a la que ayuda tu trabajo dentro de la organización: compañeros, otros departamentos y también los proveedores. El servicio que se les presta es el servicio al cliente interno.

Porque ayudarles a hacer mejor su trabajo beneficia a la organización y, con ella, a quien ayuda. Si ves a tus colegas y a otros departamentos como clientes, desaparece la idea de que atenderlos te aparta de tu "verdadero" trabajo, ya que forma parte de él. Lo recomendable es darles un trato de primera, como a un cliente VIP.

Se notan efectos en varios aspectos de la empresa:

  • mejora la moral del equipo;
  • sube la productividad;
  • baja el ausentismo;
  • mejora la atención al cliente externo;
  • aumentan las ganancias.

Conviene verlas como oportunidades de servir y no como baches en el camino. Una interrupción para chismear sí es una pérdida de tiempo, pero la de alguien que te consulta qué opinas del desempeño del equipo de ventas es un desvío necesario que acerca a la empresa a sus objetivos.

Quien atiende con buena disposición cada necesidad de un colega suele ser el primero al que buscan cuando algo realmente importa. Por eso merece la pena aprender a reconocer cada petición como parte de su trabajo y sentir orgullo de poder ayudar con información y servicios.

Entregando más de lo que se espera y antes de lo previsto. Si el equipo de nómina necesita tus firmas a las 3 de la tarde, entrégalas a la 1, y así podrán trabajar con calma. Si recursos humanos te pide una lista de puntos para una orientación a nuevos empleados, dedica tiempo a pensarla y anota lo que a ti te habría gustado saber al entrar en una empresa.

Cuando alguien supera tus expectativas te sientes agradecido y positivo hacia esa persona y su organización, y ese mismo efecto se consigue con los demás.

Ayuda a crear un ambiente de solidaridad y apoyo. Conviene agradecer cuando alguien aporta información o un producto, y también reconocer su rapidez y su eficacia, explicando cómo ha facilitado tu trabajo.

Pensar primero en el cliente externo y olvidar al interno, es decir, al trabajador. Un buen servicio al cliente empieza por cómo se atiende dentro de la organización.

Las personas que preparan el producto o el servicio que disfruta el cliente tienen que sentirse cómodas para poder atenderlo bien. Si en el equipo reina la incomodidad, es muy difícil que se cubran las necesidades del público externo.

Por eso cuidar el clima en el trabajo forma parte de las estrategias de crecimiento de un negocio. El proceso de producción mejora cuando quienes participan en él están contentos de trabajar en equipo.

Pasar a un colega la información que necesita para terminar su tarea, facilitar contactos al departamento de marketing o atender a un directivo de ventas que llega a tu oficina pidiendo algo.

Además de hacer crecer las capacidades de la empresa, supone una mejora personal en cada empleado. Se aprende a colaborar y a ayudar, y el trabajo en equipo resulta más agradable para todos.