¿Qué es la orientación a resultados a nivel empresarial?

En el mundo empresarial existen otras muchas competencias, conocidas como específicas que requieren y demandan en el personal de la misma, en función del tipo de organización, el área de conocimiento, o del tipo de puesto que se quiere cubrir. Pero la competencia que aquí tratamos es común a todas ellas, es decir, se trata de una competencia organizacional que todo el personal de la empresa debe tener y que todo subsistema de “gestión de recursos humanos” debe contemplar. ¿Por qué? Pues porque permite alinear a todos los trabajadores hacia la consecución de los objetivos organizacionales. Hablamos de la competencia “orientación a los resultados” o bien llamada “orientación al logro” o “resultados obtenidos” o “objetivos alcanzados” o "enfoque a resultados" y que representa una de las competencias más añorada por todas las empresas.

¿De qué trata?

La orientación a los resultados se entiende como la capacidad para encaminar todos los actos hacia la meta esperada, actuando con velocidad y sentido de urgencia ante decisiones importantes necesarias.

  • ¿Qué finalidad tiene el poseer esta competencia? ¿Cuál es su razón de existir llevada a la práctica?
  • Puede servir para cumplir o superar a los competidores.
  • Para cumplir o superar las necesidades del cliente.
  • Para mejorar la organización.

La orientación de resultados es la tendencia a la obtención de logros fijando en primer lugar, metas desafiantes por encima de los estándares, mejorando y manteniendo altos niveles de rendimiento, en el marco de las estrategias de la organización.
El enfoque a resultados son herramientas que posee la empresa a la hora de identificar si el candidato al puesto o el ya empleado de la misma, posee o no esta competencia puede contar con varias opciones.

¿Cómo mejorar mi productividad personal a través de la orientación a resultados?

¿Qué puedo hacer para mejorar la orientación a resultados en mi empresa?

Para fomentar esta estrategia, será necesario empezar por el departamento de recursos humanos. Quienes poseen las herramientas para evaluar la aptitud y comportamiento de los empleados.

Entrevistas: captación de talento

Una de las formas idóneas es desde la captación de talento, donde se podrá conocer a la persona a través de preguntas situacionales. Tales como:

  • ¿Qué métodos o técnicas ha aplicado usted para mejorar sus resultados?
  • ¿En algún momento tuvo que tomar decisiones para mejorar el rendimiento de un proyecto?
  • ¿Cuáles son sus criterios para evaluar sus éxitos?

Estudio de la conducta en el entorno laboral

Con respecto a los trabajadores actuales de tu empresa puedes estudiar sus competencias mediantes las siguientes acciones:

  • Observar el comportamiento del empleado en el entorno laboral. Si mantiene una actitud de respeto y responsabilidad con sus tareas.
  • Procura realizar su trabajo con eficiencia.
  • Desea mejorar su desempeño y promueve ideas para conseguirlo.
  • Busca optimizar la realización de los proyectos y se integra con sus compañeros.

Conclusion: Orientación al resultado

Para conseguir resultados es menester que como empresa se apliquen las estrategias adecuadas para lograrlo. Ya que esta técnica te permitirá desde el inicio como la fase de selección crear un equipo de calidad e incluso ayudar a los empleados actuales a mejorar. Además, la importancia de este proceso está en la contribución al rendimiento general. Mientras más capaces sean sus empleados, mayor serán los logros de la empresa.

Cursos Relacionados

Máster en orientación laboral
(3.90)
1650 €
- 44 %
2950 €

Máster en orientación laboral

Curso Duracion 1500 Horas
Cursos Online Online
Máster en Administración de Proyectos
(4.20)
1200 €
- 50 %
2400 €

Máster en Administración de Proyectos

Curso Duracion 1500 Horas
Cursos Online Online
Curso de Programación en Python
(4.40)
350 €
- 36 %
550 €

Curso de Programación en Python

Curso Duracion 300 Horas
Cursos Online Online

Preguntas frecuentes

También se la llama orientación al logro, resultados obtenidos, objetivos alcanzados o enfoque a resultados. Todos esos términos designan la misma competencia.

Las competencias específicas dependen del tipo de organización, del área de conocimiento o del puesto que se quiere cubrir, así que cambian de un caso a otro. Las organizacionales son comunes: las debe tener todo el personal, sea cual sea su puesto.

La orientación a resultados pertenece a este segundo grupo. Por eso cualquier subsistema de gestión de recursos humanos, desde la selección hasta la evaluación, tiene que contemplarla, ya que permite alinear a todos los trabajadores con los objetivos de la organización.

Sirve para cumplir o superar lo que hacen los competidores, para atender las necesidades del cliente y para mejorar la organización. En los tres casos se actúa con rapidez y con sentido de urgencia cuando hay que tomar decisiones importantes.

Sirven las preguntas situacionales, que parten de experiencias reales del candidato. Por ejemplo, qué métodos o técnicas ha aplicado para mejorar sus resultados, si en algún momento tuvo que tomar decisiones para elevar el rendimiento de un proyecto y qué criterios usa para evaluar sus éxitos.

Las respuestas permiten ver si la persona fija metas y mide lo que consigue.

Se observa su comportamiento en el entorno laboral. Estas son las señales que se buscan:

  • Actitud de respeto y responsabilidad con sus tareas.
  • Eficiencia al realizar el trabajo.
  • Deseo de mejorar su desempeño y de proponer ideas para lograrlo.
  • Interés por optimizar los proyectos y buena integración con los compañeros.

El proceso empieza en ese departamento, porque dispone de las herramientas para evaluar la aptitud y el comportamiento de los empleados. Desde la captación de talento hasta el seguimiento del personal, es quien puede medir esta competencia y trabajarla.

Se fija primero metas desafiantes, por encima de los estándares habituales. Después trabaja para mejorar y mantener niveles altos de rendimiento. Todo ello dentro del marco de las estrategias de la organización, de modo que su esfuerzo apunte a lo que la empresa necesita.

Permite formar desde el principio un equipo de calidad, porque se eligen candidatos que ya actúan con eficiencia. Además, las mismas estrategias ayudan a que los empleados actuales mejoren. Cuanto más capaces son los trabajadores, mayores son los logros de la empresa, así que el rendimiento general se beneficia de esta contribución.

Significa decidir con velocidad cuando la situación lo exige y, al mismo tiempo, saber gestionar los recursos y el tiempo para conseguir los mejores resultados posibles. No basta con ser rápido: hay que querer actuar con eficiencia.

Porque encamina los actos de cada trabajador hacia la meta esperada. Así todos los puestos, sean cuales sean sus funciones, empujan hacia los mismos objetivos de la organización.