Las principales funciones del marketing estratégico

  • Analizar nuevos hábitos y tendencias de los consumidores.
  • Estudiar a los competidores.
  • Observar la evolución de la demanda.
  • Detectar nuevas necesidades de los clientes.
  • Estudiar oportunidades y amenazas del mercado.
  • Crear una ventaja competitiva sostenible.
  • Estudiar nuestras capacidades para adaptar la empresa al mercado.
  • Definir la estrategia de marketing que permita conseguir los objetivos que se ha fijado la empresa.

Principales tácticas del marketing estratégico

Por otra parte, a continuación puedes observar las principales estrategias de marketing que se trabajan en la parte estratégica del marketing de una empresa.

Estrategia de cartera

Herramientas como la matriz BGC nos permite tomar decisiones estratégicas sobre nuestra cartera de productos, sobre todo las relacionadas con el potencial y la rentabilidad de los productos.

Estrategia de posicionamiento

La estrategia de posicionamiento de marca nos ayuda a trabajar el lugar que ocupamos en la mente del consumidor respecto a nuestra competencia. Además en esta estrategia se trabaja: como aportar valor a los consumidores, nuestro posicionamiento actual y el de nuestra competencia, o el posicionamiento al que aspiramos y su viabilidad.

Estrategia de segmentación

Dentro del marketing estratégico, la estrategia de segmentación de mercado divide el mercado en grupos con características y necesidades semejantes para poder ofrecer una oferta diferenciada y adaptada a cada uno de los grupos objetivo. Esta estrategia también nos ayuda a descubrir nuevos mercados y adaptar nuestra oferta a dicho target group.

Estrategia funcional

La estrategia funcional nos ayudará a tomar las decisiones estratégicas necesarias sobre las 4P del Marketing Mix: producto, precio, comunicación y distribución. Las 4P tendrán que trabajar de forma coherente entre si.

Estrategia de crecimiento

La Matriz de Ansoff es la herramienta perfecta para determinar la dirección estratégica de crecimiento de una empresa. Nos ayudará a tomar una decisión sobre cuál es la mejor opción a seguir: estrategia de penetración de mercados, estrategia de desarrollo de nuevos productos, estrategia de desarrollo de nuevos mercados o estrategia de diversificación.

El marketing estratégico y la fidelización de clientes

Si la empresa se ha marcado objetivos de fidelización y desarrollo de clientes es necesario que trabaje estrategias de marketing relacional y de customer relationship management. Éstas, ayudaran a mejorar la experiencia de cliente y a crear relaciones más duraderas y rentables con nuestros clientes.

Una vez hemos tomado todas las decisiones estratégicas pertinentes, y hemos definido nuestra estrategia de marketing (marketing estrategico), podemos comenzar a trabajar nuestras acciones de marketing (marketing operativo).

Es totalmente necesario saber que la dirección estratégica vamos a seguir, que productos vamos a trabajar, en que mercados vamos a operar, a que segmentos nos vamos a dirigir, que estrategia de marca vamos a seguir, que escala de precios vamos a definir, que distribución vamos a elegir, cuál va a ser nuestro tono de comunicación, entre otros. Únicamente después de trabajar todos estos aspectos, si queremos que nuestro marketing sea eficaz y eficiente, hemos de llevar a cabo las acciones de marketing de nuestra organización; como por ejemplo el lanzamiento de un determinado producto, la mejora de un servicio, lanzar una campaña publicitaria o abrir un nuevo mercado entre otras.

Cursos Relacionados

Curso de Programación en Python
(4.40)
350 €
- 36 %
550 €

Curso de Programación en Python

Curso Duracion 300 Horas
Cursos Online Online
Mastering Customer Service Excellence
(4.40)
300 €
- 38 %
480 €

Mastering Customer Service Excellence

Curso Duracion 90 Horas
Cursos Online Online

Preguntas frecuentes

Es una metodología de análisis y conocimiento del mercado. Busca detectar necesidades de los consumidores que nadie cubre bien y que puedan convertirse en oportunidades rentables, para satisfacerlas de forma más eficiente que la competencia.

En la práctica, quien trabaja esta parte del marketing descubre mercados nuevos, analiza su atractivo, evalúa el ciclo de vida de los productos, estudia a los competidores y busca una ventaja competitiva duradera y difícil de imitar.

El estratégico va primero y fija el rumbo: qué productos se trabajan, en qué mercados se opera, a qué segmentos se dirige la empresa, qué estrategia de marca sigue, qué escala de precios define, qué distribución elige y qué tono de comunicación usa.

El operativo llega después y ejecuta lo decidido con acciones concretas, como lanzar un producto, mejorar un servicio, montar una campaña publicitaria o abrir un mercado nuevo. Si se saltan las decisiones estratégicas, las acciones pierden eficacia y eficiencia porque no hay una dirección que las ordene.

Porque el orden se invirtió. Primero se analiza qué necesitan los clientes y después se crean los productos que responden a esas necesidades.

Las tareas habituales de esta área son:

  • Analizar nuevos hábitos y tendencias de los consumidores.
  • Estudiar a los competidores y la evolución de la demanda.
  • Detectar nuevas necesidades de los clientes y las oportunidades y amenazas del mercado.
  • Crear una ventaja competitiva sostenible.
  • Evaluar las capacidades de la empresa para adaptarse al mercado.
  • Definir la estrategia de marketing que permita alcanzar los objetivos fijados.

Ayuda a decidir en qué dirección crecer. La matriz plantea cuatro caminos posibles:

  • Penetración de mercados.
  • Desarrollo de nuevos productos.
  • Desarrollo de nuevos mercados.
  • Diversificación.

Con ella la empresa compara las opciones y elige la que mejor encaja con su situación.

Consiste en dividir el mercado en grupos con características y necesidades parecidas. Así la empresa puede preparar una oferta distinta y adaptada a cada grupo objetivo.

Esta división también ayuda a descubrir mercados nuevos que antes no se habían considerado y a ajustar la oferta al público concreto al que se dirige.

Se define el lugar que la marca ocupa en la mente del consumidor frente a su competencia. Para ello se analiza el posicionamiento actual propio y el de los competidores, se plantea el posicionamiento al que se aspira y se comprueba si es viable. También se estudia cómo aportar valor a los consumidores.

La estrategia funcional decide sobre las 4P del marketing mix: producto, precio, comunicación y distribución. Las cuatro deben trabajar de forma coherente entre sí, de modo que, por ejemplo, el precio encaje con el producto y con el canal por el que se vende.

Si la empresa se propone fidelizar y desarrollar a sus clientes, necesita trabajar el marketing relacional y el customer relationship management (gestión de la relación con el cliente). Ambos mejoran la experiencia del cliente y crean relaciones más duraderas y rentables.

Sirve para decidir sobre la cartera de productos, sobre todo según el potencial y la rentabilidad de cada uno. Indica qué productos conviene impulsar.