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Todo sabes como la inteligencia emocional juega un papel fundamental en liderazgo. Los buenos líderes son aquellos que nunca pierden el control, que se enfrentan a sus retos dejando a un lado sus problemas personales y confían plenamente en sí mismos. Los buenos líderes se reconocen porque escuchan a los suyos y son comunicativos y porque se informan antes de tomar decisiones, valorando seriamente sus posible repercusiones.

El liderazgo es una capacidad que todos deberíamos potenciar, porque seguramente en alguna ocasión tendremos la oportunidad de ponerla en práctica como empresarios, como padres, como maestros, como terapeutas, entre otros. Por lo tanto, es necesario que tengamos en cuenta las implicaciones que la inteligencia emocional tiene para jugar este papel para desarrollar las capacidades necesarias.

Liderazgo no es dominación, sino el arte de persuadir a la gente para que trabaje hacia un objetivo común.

Los efectos destructivos de la falta de valores, los trabajadores intimidados y desprovistos de todo poder, los jefes arrogantes o cualquiera de las otras deficiencias emocionales en el lugar de trabajo pueden pasar totalmente inadvertidos por aquellos que se encuentran fuera de la escena inmediata.

La idea de costo-efectividad de la inteligencia emocional es relativamente nueva para las empresas, algo que a algunos gerentes puede resultarles difícil de aceptar.

Sin embargo, algunos de los motivos son muy evidentes: imaginemos las consecuencias que tiene para un grupo de trabajo el que alguien sea incapaz de evitar un estallido de ira o no tenga la menor sensibilidad con respecto a lo que siente la gente que lo rodea. Cuando las personas están emocionalmente perturbadas, no pueden recordar bien, ni atender o aprender con eficacia, ni tomar decisiones con claridad.

Características del buen líder y el uso de la inteligencia emocional

  • Empático.
  • Utiliza sus emociones positivas para establecer relaciones interpersonales sólidas.
  • Trabaja en la construcción de la confianza entre los miembros de su equipo.
  • Facilita la creación y mantenimiento de un ambiente de trabajo donde se comparten ideas, se aprende de otros, y existe una tendencia natural a la toma de decisiones grupales.

Un buen líder además de todo esto debe tener un conocimiento técnico adecuado, no todo es carisma y buena disposición, pero para el logro de objetivos de forma eficiente es importante la creación de ese ambiente que descrito anteriormente.

Un buen líder debe también trabajar los cuatro dominios de la inteligencia emocional:

  1. Conocer sus propias emociones.Esto implica el autoconocimiento, saber cuáles son las fortalezas y debilidades de uno mismo como líder, ser consciente de sus propias emociones y valorar como éstas influyen en otros.En este dominio se incluyen varias de las competencias más importantes para el liderazgo en una organización:

-Debe aprender a controlar las emociones y los impulsos que puedan generar conflictos en el grupo.

-Un líder debe ser responsable, íntegro y honesto.

-Un líder debe saber adaptarse a los cambios, debe ser flexible.

-Un líder debe buscar la excelencia.

-Debe tener iniciativa

-Ser optimista.

Conciencia social.

-Capaz de ser empático.

-Capaz de percibir el sistema de toma de decisiones dentro de un grupo, así como la forma de funcionar del mismo.

-Debe saber reconocer las necesidades de sus empleados así como de los clientes.

Gestión de las relaciones.

-Un líder debe saber inspirar a sus empleados.

-Debe saber persuadir.

-Un líder se preocupa por desarrollar a los miembros de su personal.

-La inteligencia emocional de un líder se nota en la forma que alienta la aceptación de los cambios cuando son necesarios.

-Tiene que ser un gran negociador.

-Debe aprender a formar equipos que sean eficientes, y a motivar la cooperación dentro y entre ellos.

Para ser eficaces, los líderes deben tener una comprensión sólida de cómo sus emociones y cómo sus acciones afectan a las personas de su entorno. El mejor líder se relaciona y trabaja con los demás. Tómate tu tiempo para trabajar en la autoconciencia, autorregulación, motivación, empatía y habilidades sociales.

Un líder se puede hacer, es un proceso laborioso de desarrollo en las distintas áreas de la inteligencia emocional que le lleven a desarrollar un estilo exitoso de liderazgo.

Si, por ejemplo, un gerente no logra darse cuenta que los trabajadores sufren un severo caso de falta de motivación por bajos sueldos o mal ambiente de trabajo, que los ha llevado a disminuir su rendimiento, difícilmente pensará en opciones adecuadas para remediar la situación.

De esta manera, es indispensable para ejecutivos y gerentes de alto nivel el tener una inteligencia emocional en el trabajo notable y desarrollada. Sus cargos dentro de las organizaciones de ahora les exigen eso. Si el Líder no entiende que las personas funcionan con base en las emociones, difícilmente logrará que los miembros de su equipo quieren seguirlo voluntariamente para lograr los resultados para la empresa

¡Es el momento de ser ese líder que su empresa necesita!

 

Técnico Profesional de Inteligencia Emocional y Control del Estrés Laboral