¿Qué es la inteligencia emocional?

Mucha gente se engaña al pensar que altos coeficientes intelectuales, esos que se determinan mediante los test, o el éxito en los negocios nos dan el rótulo de “seguro de sí mismo”, y con ese hecho ya creen que es suficiente para sentirse realizado. Esa es una falsa percepción de las cosas.

Puedes ser el cirujano más eficiente, el mejor arquitecto, el abogado más honesto, el futbolista más destacado, el comerciante más emprendedor; pero si no tienes en tu vida la inteligencia emocional siempre habrá inestabilidad. La razón es muy sencilla de explicar pero no fácil de entender sobre todo para los que tienen un pensamiento egoísta y lineal enfocado en una sola dirección según la cual ellos siempre son los acertados y los demás son los equivocados.

Muchas personas que tienen éxito en sus carreras y tienen problemas en otros aspectos de su vida, no son capaces de manejarlos adecuadamente porque sus emociones se desbordan. Se podrían poner muchos ejemplos de personas que son brillantes en los negocios y sus carreras, y que sin embargo a nivel familiar o de pareja son totalmente inestables debido a que no pueden controlar su impulsividad, eso se da porque en dicha persona falta el concepto de La inteligencia emocional.

Muchas de las personas que tienen éxito en determinados aspectos de su vida, son soberbias, y dicha soberbia les hace olvidar que en otras facetas ellos también podrían ser los mejores.

La inestabilidad de estas personas ocurre porque que para lograr dicha inteligencia emocional, lo primero que hay que hacer, es reconocer en uno mismo las propias debilidades y defectos, y para ser más duro quizás podríamos hablar de tener que derrotar a ese lado “bruto”. y “estúpido” que hay en nosotros.

A partir de allí, del análisis de esas debilidades, de reconocerlas, se consigue algo muy valioso, adquirir la empatía. Eso es comprender lo que sienten los demás, se comienza a desinflar el ego, y se tiene más cuidado de las cosas que se dicen y de las reacciones que se tienen; es como toda una profilaxis mental que te libera de la egolatría, de la soberbia, de la mezquindad y de otros conflictos mentales que no dejan tranquila a una parte de nuestro ser.

Es como una revolución mental, puesto que te acostumbras a vigilar cada uno de tus pensamientos para hacer lo correcto ya no sólo para beneficio de uno sino para el bien de los demás. Eso es algo muy importante, porque de esa forma nuestra conciencia está tranquila. Pero claro, el aprender o adquirir la Inteligencia emocional es un proceso que toma su tiempo, es un camino sinuoso, con altibajos y que sin embargo, vale la pena atravesar porque en el control de nuestras emociones está la clave de nuestra felicidad. Y no olvidar que dicho control implica perseverancia en decretar pensamientos positivos en la mente.

La necesidad de contar con un líder que sea capaz de dominar sus emociones es primordial, ya que tener un elemento de tal categoría a mando ocasionara que los colaboradores tengan un buen desempeño en su área de trabajo.

Un buen líder que cuente con una buena Inteligencia Emocional será capaz de reconocer sus emociones y gestionarlas adecuadamente, y con esto lograr una buena empatía con los colaboradores que estén a su cargo para que estos se sientan satisfechos y que realicen sus labores adecuadamente y eviten cualquier conflicto que se puede llegar a presentar, ya que si no hay un buen líder ocasionara problemas y puede llegar a haber mucho ausentismo o rotación de personal dentro de la empresa u organización.

Un buen líder sabrá crear buenas estrategias para aliviar las emociones que estén alteradas de algún colaborador, mostrará empatía con los sentimientos de la persona y con esto atraerá su atención y de esta manera conversar de temas más positivos y servirá como distracción y será beneficioso para el colaborador.

En base a todo lo anterior mencionado podemos concluir que el grado de Inteligencia Emocional adquirido por un colaborador es esencial para tener un buen desempeño dentro de la empresa u organización en la que estamos trabajando.

Un líder debe contar con un buen manejo de esto para desempeñar el papel que le corresponde de una manera correcta. Siempre al sentir una emoción nuestro organismo va a tener una tendencia actuar pero depende de nosotros gestionarla correctamente para evitar situaciones que nos afecte en el área laborando, no se trata de reprimir la emoción se trata de reconocerla en el momento que está pasando y convertirlo en algo que en vez de que nos afecte nos sirva para lo que estemos haciendo en ese momento.

Finalmente hay que decir que adquirir empatía es el primer paso para desarrollar firmemente dicha Inteligencia emocional, la cual es mucho más importante en la vida, que lograr títulos o conseguir éxitos en el trabajo, porque el controlar las emociones te da verdadera estabilidad.

Tener inteligencia emocional es tener el correcto equilibrio para sopesar adecuadamente éxitos y fracasos y poder ubicarse en el punto de equilibrio, punto justo donde siempre debe estar una persona serena, sensata y feliz.

Preguntas frecuentes

No. Un cociente intelectual alto o el éxito en los negocios no garantizan sentirse realizado. Sin inteligencia emocional siempre habrá inestabilidad, sea cual sea la profesión.

Porque sus emociones se desbordan y no controlan su impulsividad. Pueden destacar en los negocios y en la carrera y, sin embargo, ser muy inestables en casa por falta de inteligencia emocional.

A menudo se suma una forma de pensar egoísta y lineal, según la cual uno siempre acierta y los demás se equivocan. La soberbia, además, les impide ver que en otras facetas de su vida también podrían ser los mejores.

Reconocer en uno mismo las propias debilidades y defectos. De ese análisis nace la empatía, que sirve de base para desarrollar con solidez esta inteligencia.

Empieza a comprender lo que sienten los demás y a rebajar el ego, y se cuida más de lo que dice y de cómo reacciona. Se acostumbra a vigilar sus pensamientos para actuar bien, no solo en beneficio propio sino también de los demás. Se libera así de la soberbia, de la egolatría y de otros conflictos mentales, y su conciencia está más tranquila.

No hay un plazo fijo: es un proceso que lleva su tiempo y tiene altibajos. Exige perseverancia, incluida la de mantener pensamientos positivos, y se considera un camino que vale la pena recorrer porque en el control de las emociones está una buena parte del bienestar.

Un líder capaz de dominar sus emociones consigue que los colaboradores tengan un buen desempeño en su área. Reconoce y gestiona sus propias emociones, y con ello logra empatía con quienes dependen de él, de modo que se sienten satisfechos, realizan bien sus labores y evitan conflictos.

Si no hay un buen líder, puede aumentar el ausentismo y la rotación de personal dentro de la empresa u organización. El grado de inteligencia emocional de cada colaborador también influye en su desempeño.

Crea estrategias para aliviar esas emociones y muestra empatía con lo que siente la persona. Así atrae su atención y puede conversar de temas más positivos, lo que sirve de distracción y beneficia al colaborador.

No. Al sentir una emoción el organismo tiende a actuar, y depende de cada uno gestionarla bien para que no afecte al trabajo. Se trata de reconocerla en el momento en que ocurre y de convertirla en algo que sirva para lo que se está haciendo, en vez de dejar que perjudique.

Es saber valorar con justicia los éxitos y los fracasos y situarse en el punto de equilibrio, donde debe estar una persona serena, sensata y feliz.

Permite vivir con mayor confianza y seguridad. Controlar las emociones da estabilidad, mientras que sin ella el éxito en un área concreta de la vida no basta para sentirse realizado.