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La comunicación asertiva se ha convertido en mucho más que una habilidad digna de desarrollo para los directivos empresariales que busquen el mejor modo de llegar de forma efectiva a sus colaboradores. La naturaleza social de las organizaciones empresariales, determina que las relaciones interpersonales resultan imprescindibles para alcanzar los objetivos del grupo.

La comunicación asertiva y el entorno laboral

Sin embargo, cuando se profundiza en la percepción de los empleados, en la mayoría de los casos se puede apreciar, que los mismos consideran que la comunicación con su jefe no satisface sus expectativas, ya que no se sienten escuchados, no se les da crédito a sus ideas, no se ponen en práctica sus sugerencias y no se les brinda una mayor participación en la solución de los problemas de la organización. Esto es, en términos más especializados nos existe entre ellos una comunicación asertiva y eficaz.

El logro de una comunicación asertiva y eficaz es un reto permanente para los directivos que pretenden contar con un equipo de colaboradores totalmente comprometidos con los propósitos de la organización, ahora ¿Cómo lograr la eficacia en la comunicación? Los resultados de investigaciones realizadas en diferentes tipos de empresas, revelan que las mayores dificultades para alcanzar este objetivo radican en más del 80,0 % de los casos en los propios directivos, por su desconocimiento acerca del proceso comunicativo, sus componentes y la dinámica interactiva de los mismos.

El desconocimiento de los elementos del proceso comunicativo y las sinergias que existen entre ellos, conduce inexorablemente a la aparición de los denominados “ruidos” en la comunicación, que hacen que esta pierda efectividad en la transmisión de la información que se desea hacer llegar, y por otra parte, las mas de las veces, genera malestar en el interlocutor, al no sentirse escuchado y verse excluido de la dinámica del proceso, reduciéndolo a simple colector de información.

Con independencia del contexto donde tenga lugar, la comunicación humana es siempre un proceso interactivo, donde los roles de transmisor y escucha, se intercambian alternativamente, estableciéndose así una dinámica, cuya fluidez y calidad dependen de asertividad que logren los que participan en el proceso. En la comunicación interpersonal interviene un grupo de competencias psicológicas y sociales cuyo manejo adecuado, otorga a la misma la asertividad y eficacia necesarias, para el logro de los objetivos de la organización.

La comunicación asertiva interpersonal se pone de manifiesto cuando las personas son capaces de establecer sus puntos de vista y sus criterios, sin menoscabo de los puntos de vista y criterios de su interlocutor. El concepto de asertividad se sustenta en que toda persona tiene intereses y derechos básicos que deben ser respetados.

Una persona asertiva percibe y maneja sus propios sentimientos a medida que éstos aparecen, sin negar su propio derecho a sentir y expresar tal o cual emoción o no expresándolos si esto le niega derechos o va contra los intereses del otro. En consecuencia, la tensión que se genera en cualquier proceso comunicativo, se mantiene dentro de un nivel normal y constructivo. La asertividad en la comunicación, logra un acercamiento a través del cual las personas pueden mantenerse en una posición dependiente o interdependiente, mostrándose relajadas, estableciendo contacto visual con su interlocutor y hablando en un tono claro y sostenido.

El directivo asertivo, es capaz de equilibrar el poder y permite que todos los involucrados en el proceso comunicativo, mantengan sus propios derechos, respetando sus intereses. El objetivo principal de la asertividad es lograr una comunicación fluida, adecuada y consistente con los demás, respetando sus intereses y derechos. Un gerente que desea ser asertivo en la comunicación con sus colaboradores:

Examina sus propios intereses y determina en qué medida deben ser respetados.

Determina la forma de comportamiento de su interlocutor, mediante la observación su comportamiento.

Controla sus sentimientos frente a su interlocutor para evitar conductas no   asertivas o agresivas.

Es capaz de ponerse en el lugar del otro y darle un tratamiento asertivo, aunque no se comporte adecuadamente.

Mantiene un alto nivel de autoestima.

Lograr asertividad en la comunicación, tiene una relación estrecha con el nivel de desarrollo de una competencia emocional sumamente importante: la empatía, definiéndose como tal, la capacidad del ser humano de ponerse en el lugar de otro; de percibir lo que el otro siente o experimenta en un momento dado, y en algunos casos hasta que es lo que está pensando.

La empatía requiere por tanto, desarrollar la habilidad de prestar atención a otra persona, ya que esta habilidad les permitirá darse cuenta de lo que realmente está trasmitiendo la otra persona por medio de su expresión corporal y facial y su postura (lenguaje extra-verbal), sus palabras y hasta el tono de voz y su vestimenta. Toda esta información les hace saber, a los que tienen la capacidad de la empatía, la situación en la que se encuentran las demás personas y de sentir por lo que están pasando.

El desarrollo de esta capacidad puede ser de manera inconsciente. A veces resulta fácil darse cuenta que es lo que está pasando la otra persona, debido a que probablemente estas personas hayan pasado por experiencias similares o en su caso iguales solo con otras situaciones. Y de esta forma identifican rápidamente las “características comunes” que describen perfectamente esa situación. Claro que todo varía y nunca es igual. La persona empática es capaz de darse cuenta que, por ejemplo algún comentario que suyo ha molestado a su interlocutor, incluso aunque ella sienta de otra manera.

Aun cuando no lo hagan de forma consciente, la mayoría de las personas puede tener una respuesta empática; y ante un daño físico ocurrido a otra persona aun más puede sentir su dolor y comprenderlo. Algunas personas pueden llegar incluso a compartirlo, relacionando la empatía con la compasión, porque es necesario cierto grado de empatía para poder sentir compasión por los demás. La empatía le permite sentir su dolor, sufrimiento y por tanto llegar a compadecerse de alguien que sufre y desear prestarle tú ayuda.

El detalle y la observación son herramientas elementales para poder ser una persona empática; si se presta toda la atención, a los mensajes que la otra persona transmite, tratando de ponerse en su lugar y “leer” lo que siente. Pero, si mientras que se habla con alguien, se está más pendiente de las propias palabras y de lo que se dirá después, de lo que hay a su alrededor o de ciertas preocupaciones que ronden su mente, todo ello limitará en gran medida la capacidad para ser empático y lastrará significativamente la eficacia del proceso de comunicación.

Comunicación asertiva: Conclusión

Finalmente, la comunicación asertiva tiene una incidencia directa en la eficacia de la misma, entendiéndose como tal, que el mensaje sea interpretando correctamente, y se obtenga una respuesta que satisfaga las expectativas de ambos en una medida razonable. La comunicación es eficaz cuando se logran los objetivos que con ella se persiguen, expresados de modo general en estándares de desempeño que revelen un alto nivel de compromiso con la organización y el reconocimiento del  liderazgo, expresado en términos de satisfacción laboral y de la existencia de un clima organizacional que favorezca el crecimiento profesional de los colaboradores y el éxito de la organización.

 

Certificación en Dirección de Equipos