Dónde colocar los botones más importantes para que la gente los vea de inmediato

No es lo mismo poner un botón que otro. Hay que saber dónde poner los botones importantes. Los usuarios tienen unas determinadas pautas de lectura en internet. Se suele leer en horizontal (de izquierda a derecha) y vertical (de arriba a abajo). Los usuarios hacen una especie de F con la mirada. Por eso es muy importante que los botones importantes estén en la parte alta de la página. Los botones que queremos que se pulsen tienen que estar en la parte superior. Así se ven de forma rápida.

Por ejemplo: Imagina que un usuario entra en nuestro portal buscando información de nuestros servicios o catálogos. Si el botón de contacto o el botón de precios está escondido en alguna parte de la página (que haya que hacer varios clics), seguramente el usuario abandonará nuestro sitio. Por eso es muy importante que el menú que aparece en la parte superior de la página sea claro y esté bien definido (Inicio, Servicios, Precios, Contacto...). También podemos añadir un botón en la parte superior derecha (o en el centro de la sección principal) destacado en un color diferenciado.

Es muy útil hacer tests de jerarquía visual. Los elementos más importantes han de ser mayores. También es importante utilizar tipografías claras. Hay que dejar margen en blanco. De esta forma ayudamos a que sea más fácil tomar decisiones. Cada sección de la página ha de contestar a una pregunta. ¿Qué ofreces? ¿Cómo me ayuda? ¿Cuánto cuesta? ¿Cómo te contacto?

Por qué debes usar textos breves y letras grandes que se lean bien en celulares

Los consumidores de contenidos son cada vez más móviles. Los usuarios prefieren consumir los contenidos en dispositivos móviles (celular o tablet) que en ordenadores. Es habitual que la mayoría de personas acceda a sus páginas web desde el teléfono móvil (cuando están en movimiento, esperando alguna cita o simplemente en casa). Por eso es fundamental que los textos sean breves. Los textos largos y aburridos ya no funcionan.

Los textos deben ser cortos. Hay que utilizar frases directas. Los párrafos han de ser cortos (máximo 3-4 líneas). Es importante utilizar un tamaño de letra adecuado. El tamaño de letra no debe obligar a hacer zoom en el móvil. Por norma general los textos deben ir en 16 píxeles o más (cuerpos de texto). También es importante utilizar unos colores adecuados (que tengan un buen contraste).

Ten en cuenta que estamos diseñando para pantallas pequeñas. Los usuarios suelen leer en diagonal. No leen palabra por palabra. Suelen escanear la página y buscar palabras clave. También utilizan listas (viñetas) y subtítulos llamativos. Los subtítulos deben resumir la idea principal (negrita). Hay que facilitar la lectura. De esta forma demostramos que respetamos el tiempo de nuestros usuarios. Además de esto, el hecho de que sea responsive y móvil friendly transmite profesionalismo y orden. Demuestra que somos profesionales y que tenemos calidad.

Pasos para comprobar si tu página es fácil de usar pidiendo ayuda a un amigo

Uno de los errores más comunes a la hora de gestionar un sitio web es pensar que si nosotros sabemos cómo funciona los demás también van a saber cómo funciona. Nosotros conocemos muy bien nuestro sitio web. Sabemos cómo está organizado. En ocasiones tenemos un sesgo cognitivo que no nos permite ver los errores de usabilidad. Para resolver esto es muy útil recurrir a un amigo o familiar que nos ayude a realizar una auditoría práctica.

Es muy sencillo. Le pediremos que se siente en la máquina (o en el teléfono) y le indicaremos qué tiene que hacer. Por ejemplo: Busca cuánto cuesta este servicio. Encuentra el formulario de contacto. Localiza la sección donde explicamos nuestra trayectoria. Hay que dejar que él mismo encuentre la solución. Observaremos cómo lo hace. Miraremos sus gestos. ¿Tiene dudas de qué pulsar? ¿Se pierde en alguno de los menús secundarios? ¿Tarda demasiado en encontrar lo que busca?

Tras la prueba es interesante hablar con él. Qué le ha parecido intuitivo. Qué le ha generado confusiones. Qué debería cambiar en la estructura. A menudo encontramos algunos errores que nosotros no vemos. Por ejemplo puede haber algún enlace roto o algún botón con un texto que genera ambigüedad. También puede haber problemas de lentitud en algunas secciones. Hacer este test de usabilidad periódicamente nos ayuda a mantener nuestra plataforma optimizada. Estará en línea con las expectativas del mercado.

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Preguntas frecuentes

La estructura debe distribuir los contenidos en categorías claras y establecer una relación lógica entre la página principal, los servicios, los productos y las secciones informativas. Es recomendable utilizar nombres descriptivos en los menús, evitar apartados duplicados y mantener accesibles las páginas importantes. Por ejemplo, una empresa que ofrece diseño web, posicionamiento SEO y mantenimiento puede organizar estos servicios en páginas independientes conectadas desde una categoría principal. Esta distribución facilita la orientación y permite acceder a la información sin recorrer secciones innecesarias.

La cantidad depende del tamaño del sitio y de la variedad de contenidos, por lo que no existe un número universal. En una web corporativa pequeña suele ser suficiente incluir apartados como Inicio, Servicios, Sobre nosotros, Blog y Contacto. Cuando existen numerosas categorías, pueden agruparse mediante submenús bien organizados. Lo importante es evitar opciones repetidas o denominaciones ambiguas que dificulten identificar el destino de cada enlace. El menú debe mantenerse comprensible tanto en ordenadores como en dispositivos móviles.

Permiten clasificar los contenidos según criterios comprensibles y facilitan el acceso a información relacionada. En una tienda de ropa, por ejemplo, pueden utilizarse categorías como Camisetas, Pantalones y Calzado, acompañadas de filtros para seleccionar tallas, colores o precios. Las subcategorías deben crearse cuando exista suficiente contenido que justifique la división. Una estructura excesivamente profunda puede complicar la navegación, mientras que una clasificación demasiado general obliga al visitante a revisar numerosos resultados.

El diseño debe adaptarse a pantallas pequeñas mediante menús fáciles de abrir, botones con suficiente espacio para pulsarlos y textos legibles sin necesidad de ampliar constantemente la página. También es importante evitar ventanas emergentes que bloqueen el contenido y formularios difíciles de completar. En una tienda online, el buscador y el carrito deben permanecer fácilmente accesibles. Las pruebas deben realizarse en diferentes tamaños de pantalla, comprobando que el usuario puede encontrar productos, consultar información y finalizar acciones sin dificultades.

Conectan contenidos relacionados y permiten avanzar hacia información complementaria sin regresar constantemente al menú principal. Por ejemplo, una página dedicada al diseño de tiendas online puede enlazar a contenidos sobre mantenimiento, velocidad de carga o posicionamiento SEO. Los enlaces deben utilizar textos descriptivos que expliquen el destino y aparecer cuando aporten información relevante. Además de facilitar la navegación, ayudan a los motores de búsqueda a comprender las relaciones entre las diferentes páginas del sitio.

Resulta especialmente útil cuando una web dispone de numerosos productos, artículos, documentos o servicios. Un buscador bien configurado debe ofrecer resultados relevantes, reconocer variaciones habituales de los términos y facilitar filtros cuando el volumen de información lo requiere. También conviene mostrar alternativas cuando no existe una coincidencia exacta. Por ejemplo, una tienda de electrónica puede ofrecer productos relacionados si el usuario escribe una denominación diferente de la utilizada en el catálogo. El buscador debe complementar una navegación bien organizada, no sustituirla.

Una arquitectura coherente facilita el acceso de los rastreadores a las páginas y ayuda a interpretar la relación entre los diferentes temas. Es recomendable utilizar URLs descriptivas, encabezados jerarquizados y enlaces internos relevantes. Cada página debe desarrollar un contenido suficientemente diferenciado y responder a una necesidad concreta. Crear numerosas páginas casi idénticas para diferentes variaciones de una palabra clave puede generar duplicaciones innecesarias. Una organización temática clara, acompañada de información útil y actualizada, contribuye a mantener un sitio más comprensible para visitantes y buscadores.

Los menús demasiado extensos, las categorías confusas, los enlaces rotos y la información importante escondida entre numerosos apartados pueden dificultar la navegación. También generan problemas las páginas que presentan contenidos duplicados o utilizan botones cuyos textos no explican qué ocurrirá al pulsarlos. En una web comercial, por ejemplo, ocultar las condiciones de envío o dificultar el acceso al formulario de contacto puede interrumpir el proceso de compra. Para detectar estas situaciones, conviene realizar pruebas de navegación y comprobar si las tareas principales pueden completarse fácilmente.

Las pruebas de usabilidad permiten observar cómo interactúan personas que no conocen previamente el sitio. Puede solicitarse que localicen un servicio, encuentren una información específica o completen una compra de prueba. Durante el proceso conviene identificar los errores, las dudas y los pasos innecesarios. Las herramientas de analítica también pueden aportar información sobre recorridos, búsquedas internas y abandonos, aunque estos datos deben interpretarse según el contexto. Si varios participantes encuentran dificultades en una misma sección, puede ser necesario modificar su ubicación, denominación o estructura.

La revisión debe realizarse cuando se incorporan nuevos servicios, aumenta considerablemente el catálogo o aparecen dificultades de navegación. También es recomendable efectuar comprobaciones periódicas para detectar enlaces rotos, información desactualizada y categorías que han perdido utilidad. Antes de modificar URLs existentes, conviene analizar sus enlaces y establecer las redirecciones necesarias para evitar errores de acceso. El mantenimiento de una arquitectura web no consiste en cambiar constantemente los menús, sino en conservar una estructura estable y adaptarla cuando las necesidades del negocio y de sus visitantes realmente lo justifiquen.