¿Qué son los riesgos psicosociales y el estrés?
Los riesgos psicosociales se derivan de las deficiencias en el diseño, la organización y la gestión del trabajo, así como de un escaso contexto social del trabajo, y pueden producir resultados psicológicos, físicos y sociales negativos, como el estrés laboral, el agotamiento o la depresión. Algunos ejemplos de condiciones de trabajo que entrañan riesgos psicosociales son:
-Cargas de trabajo excesivas;
-Exigencias contradictorias y falta de claridad de las funciones del puesto;
-Falta de participación en la toma de decisiones que afectan al trabajador y falta de influencia en el modo en que se lleva a cabo el trabajo;
-Gestión deficiente de los cambios organizativos, inseguridad en el empleo;
-Comunicación ineficaz, falta de apoyo por parte de la dirección o los compañeros;
-Acoso psicológico y sexual, violencia ejercida por terceros.
Al analizar las exigencias del trabajo, es importante no confundir riesgos psicosociales como una carga de trabajo excesiva con situaciones que, aunque estimulantes y a veces desafiantes, ofrecen un entorno de trabajo en el que se respalda al trabajador, que recibe la formación adecuada y está motivado para desempeñar su trabajo lo mejor posible. Un entorno psicosocial favorable fomenta el buen rendimiento y el desarrollo personal, así como el bienestar mental y físico del trabajador.
Desafíos que enfrentamos ante los riesgos psicosociales
Los trabajadores sienten estrés cuando las exigencias de su trabajo son mayores que su capacidad para hacerles frente. Además de los problemas de salud mental, los trabajadores sometidos a periodos de estrés prolongados pueden desarrollar problemas graves de salud física, como enfermedades cardiovasculares o problemas musculoesqueléticos.
Para la organización, los efectos negativos se traducen en un mal rendimiento global de la empresa, aumento del absentismo, «presentismo» (trabajadores que acuden trabajar cuando están enfermos pero son incapaces de rendir con eficacia) y unos mayores índices de accidentes y lesiones. Las bajas tienden a ser más prolongadas que las derivadas de otras causas, y el estrés como factor de riesgos psicosociales puede contribuir a un aumento de los índices de jubilación anticipada. Los costes que acarrea a las empresas y a la sociedad son cuantiosos y se han estimado en miles de millones de euros a nivel nacional.
Son características nocivas de la organización del trabajo, que podemos identificar a través de cinco dimensiones:
Exceso de exigencias psicológicas: Cuando hay que trabajar rápido o de forma irregular, cuando el trabajo requiere que escondamos los sentimientos, callarse la opinión, tomar decisiones difíciles y de forma rápida.
Falta de influencia y de desarrollo: Un tiempo que se encuentra entre los más usuales riesgos psicosociales del trabajo, se percibe cuando no tenemos margen de autonomía en la forma de realizar nuestras tareas, cuando el trabajo no da posibilidades para aplicar nuestras habilidades y conocimientos o carece de sentido para nosotros, cuando no podemos adaptar el horario a las necesidades familiares, o no podemos decidir cuándo se hace un descanso.
Falta de apoyo y de calidad de liderazgo: Cuando hay que trabajar aislado, sin apoyo de los superiores o compañeros y compañeras en la realización del trabajo, con las tareas mal definidas o sin la información adecuada y a tiempo.
Escasas compensaciones: Ocurre cuando se falta al respeto, se provoca la inseguridad contractual, se dan cambios de puesto o servicio contra nuestra voluntad, se da un trato injusto, o no se reconoce el trabajo, el salario es muy bajo, entre otros.
Doble presencia: El trabajo doméstico y familiar supone exigencias cotidianas que deben asumirse de forma simultánea a las del trabajo remunerado. La organización del trabajo en la empresa puede impedir la compatibilización de ambos trabajos, a pesar de disponer de herramientas y normativa para la conciliación de la vida laboral y familiar. Las mujeres siguen realizando y responsabilizándose del trabajo doméstico y familiar, por lo que la doble presencia es más prevalente entre el colectivo de mujeres.
Riesgos psicosociales: Conclusiones
Es Importante resaltar que el estrés, el acoso y el malestar físico y psíquico que sufen muchos trabajadores y trabajadoras son resultado de una mala organización del trabajo y no de un problema individual, de personalidad o que responda a circunstancias personales o familiares.
https://www.aicad.es/master-oficial-en-prevencion-de-riesgos-laborales
Preguntas frecuentes
¿Qué son los riesgos psicosociales en el trabajo?
Son riesgos que nacen de deficiencias en el diseño, la organización y la gestión del trabajo, o de un escaso contexto social laboral. Pueden producir resultados psicológicos, físicos y sociales negativos, como estrés laboral, agotamiento o depresión.
¿Qué condiciones de trabajo suponen un riesgo psicosocial?
Entre los ejemplos más habituales figuran los siguientes.
- Cargas de trabajo excesivas.
- Exigencias contradictorias y falta de claridad en las funciones del puesto.
- Falta de participación en las decisiones que afectan al trabajador.
- Mala gestión de los cambios organizativos e inseguridad en el empleo.
- Comunicación ineficaz y falta de apoyo de la dirección o de los compañeros.
- Acoso psicológico y sexual, y violencia ejercida por terceros.
¿Cómo se distingue una carga de trabajo excesiva de un reto estimulante?
Un trabajo puede ser exigente y desafiante sin ser un riesgo psicosocial, siempre que el trabajador reciba respaldo y la formación adecuada y esté motivado para hacerlo lo mejor posible. Un entorno psicosocial favorable fomenta el buen rendimiento, el desarrollo personal y el bienestar mental y físico.
¿Cuándo siente estrés una persona en su puesto?
Cuando las exigencias del trabajo superan su capacidad para hacerles frente. Si el estrés se prolonga, además de problemas de salud mental pueden aparecer enfermedades cardiovasculares o musculoesqueléticas.
¿Qué efectos tienen los riesgos psicosociales en la empresa?
Se traducen en un peor rendimiento global, más absentismo y más presentismo, y mayores índices de accidentes y lesiones. Las bajas por esta causa tienden a ser más largas que las de otros orígenes, y el estrés puede contribuir a que aumenten las jubilaciones anticipadas. Los costes para las empresas y para la sociedad son cuantiosos.
¿Qué es el presentismo laboral?
Es la situación de trabajadores que acuden al trabajo estando enfermos y no pueden rendir con eficacia. Se cuenta entre los efectos negativos del estrés para la organización, junto con el absentismo.
¿Cuáles son las cinco dimensiones de los riesgos psicosociales en la organización del trabajo?
Se identifican cinco características nocivas.
- Exceso de exigencias psicológicas, como trabajar rápido, esconder los sentimientos o tomar decisiones difíciles con prisa.
- Falta de influencia y de desarrollo: poca autonomía, poco uso de las habilidades o trabajo sin sentido.
- Falta de apoyo y de calidad de liderazgo.
- Escasas compensaciones, como falta de respeto, inseguridad contractual o no reconocer el trabajo.
- Doble presencia, por las exigencias simultáneas del trabajo remunerado y del doméstico.
¿Qué significa la doble presencia y a quién afecta más?
El trabajo doméstico y familiar supone exigencias diarias que se asumen a la vez que las del trabajo remunerado. La organización del trabajo en la empresa puede impedir compatibilizar ambos, aunque existan herramientas y normativa de conciliación. Como las mujeres siguen realizando y asumiendo la mayor parte del trabajo doméstico y familiar, la doble presencia es más frecuente entre ellas.
¿Por qué el estrés laboral se considera un problema de la organización y no de la persona?
Porque el estrés, el acoso y el malestar físico y psíquico de muchos trabajadores son resultado de una mala organización del trabajo, no de la personalidad o de circunstancias personales o familiares. Si se plantean como un problema organizativo, se pueden gestionar como cualquier otro riesgo para la salud y la seguridad.
¿Qué se entiende por falta de influencia y de desarrollo en el trabajo?
Es no tener margen de autonomía para realizar las tareas, no poder aplicar las habilidades y los conocimientos propios, hacer un trabajo sin sentido o no poder adaptar el horario a las necesidades familiares ni decidir cuándo se hace un descanso.




Déjanos tu comentario
Tu opinión nos ayuda a esforzarnos más para hacer programas con altos estándares de calidad que te ayuden a mejorar profesionalmente.