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Todos tenemos identidad digital, recordemos que esta es el rastro que cada usuario de Internet deja en la red como resultado de su interrelación con otros usuarios o con la generación de contenidos, es decir, estamos hablando de una consecuencia de la comunicación 2.0

Todos alguna vez hemos buscado nuestro nombre en Google u otros buscadores y como resultado obtenemos información sobre nosotros que en algún momento hemos publicado. También podemos encontrar contenido que otros han colgado, comentarios en un blog, imágenes, videos, menciones en una noticia, un trabajo de la universidad entre otros.

Identidad digital: Las claves

Ese rastro que conforma la identidad digital está formado por una serie de impactos de distinta procedencia. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Perfiles personales.
  • Comentarios en foros, blogs o portales de información
  • Contenidos digitales.
  • Las direcciones de correo electrónico.

Si te ves reflejado en esa lista y lo que buscas es evitar tener una mala reputación online aquí te dejamos algunos consejos.

  • Actualización sistemática de los perfiles de los usuarios en las redes sociales: Se ha de renovar al menos una vez por semana y deben crearse perfiles adecuados para cada una de las redes sociales, eliminando cuentas que no se usen.
  • Tener un blog personal: Se debe renovar, agradecer y responder a los comentarios de la gente, compartir las actualizaciones a través de las redes sociales, así como comentar en otros blogs que se hable del mismo tema.  Incluir el blog en la página web como si fuera una pestaña más.
  •  Mostrar transparencia y contenido original en las publicaciones: Mantener fuentes fidedignas y sin miedo a reconocer los errores; importante no olvidar el mencionar la autoría en caso de utilizar material de terceros.
  •  Aportar contenido de calidad: Participando en foros y grupos de debate, pero siempre y cuando lo que se diga esté argumentado. También se debe llevar a cabo la inclusión de imágenes o vídeos, así como infografías, para llamar la atención del lector y dejar en alto tu identidad digital.
  • Piensa antes de publicar: Antes de publicar algo, piensa si conviene hacerlo y qué tipo de información quieres difundir, ten cuidado especialmente con algunas fotografías subidas a Facebook en noches de fiesta: pueden afectar negativamente a tu reputación presente o futura.
  • Fidelizar a los seguidores es la clave: Hay que mantener una actitud activa, abierta y participativa en la red para tener bien atendidos a los fanáticos.
  •  Respetar la opinión de todas las personas: Estar preparado para las críticas poco constructivas, teniendo siempre una respuesta para ellas, mostrando preocupación por lo sucedido.
  •  Colabora, comparte y mejora: Las informaciones interesantes que veas compártelas, aprende de los demás, no tienes que generar tu solo todos los contenidos, colabora con grupos o personas, debate y crea proyectos conjuntos.
  • Segmentar el público objetivo: Ejecutar acciones, publicaciones y comentarios de acuerdo a cada segmentación realizada; monitorizar contenidos y los de la competencia para conocer tus ventajas y desventajas frente a ellas. Analizar las acciones y medir el impacto y la repercusión es tu responsabilidad si quieres destacar con tu identidad digital.
  • Prioriza y distribuye el tiempo: No todos los sitios en la web tienen la misma relevancia, ni la misma cantidad de contenidos; concéntrate en los que te interesan.
  • Tener en cuenta el posicionamiento editorial en Internet: Cuidando la redacción, poniendo atención a las negritas, ladillos y enlaces que rompan la uniformidad del texto y generen interés del lector con un solo vistazo.
  • Permanecer alerta a las nuevas formas de difusión que surjan: Pueden ser las redes sociales, para crear temas de interés que podamos utilizar posteriormente. Asimismo, participar en publicaciones de terceros, realizando aportes constructivos que fortalezcan nuestra imagen digital.
  • Diferenciar entre lo público y lo privado: Se debe tener en cuenta la delgada línea que hay entre esos dos conceptos en el mundo de Internet.

La gestión de la identidad digital implica que los usuarios sean conocedores del entorno web y que participen éticamente; cuando somos conscientes de estas premisas y de las oportunidades y peligros de la red a la hora de gestionar la propia información personal se puede garantizar la gestión adecuada de la identidad personal y una mejor “calidad de vida” en la sociedad del conocimiento. Hay que tener presente que este conocimiento no sólo implica la participación del usuario sino también la de las entidades y empresas que hay detrás de estos servicios, que día a día son más conscientes de los problemas de seguridad y privacidad de los datos en la red.

La construcción de una identidad digital en la red implica un aprendizaje y una actitud colaborativa y participativa en la cultura digital; la gestión de la propia presencia en la red se convierte en un escalón más dentro de los multialfabetismos y significa un paso fundamental para el ciudadano que vive y se desarrolla en la sociedad en red.

Identidad digital: Conclusión

Los profesionales tienen una razón de ser esencial y es la de fomentar el uso y la gestión de la información para vivir con éxito en la sociedad actual; justamente por este motivo es absolutamente necesario conocer las tecnologías emergentes y la manera de usarlas para brindar a los ciudadanos, estudiantes entre otros, las herramientas fundamentales para que puedan sacar el máximo provecho.

 

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