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La formación subvencionada son los tipos cursos que promueve el estado gratuitamente para favorecer la formación continua de trabajadores, desempleados y autónomos.

Qué es la formación continua

Los cursos subvencionados o gratuitos para los trabajadores son de suma importancia, debido a que suponen una gran oportunidad formativa para aquellos empleados que deseen profundizar sus conocimientos en función al ejercicio laboral que desarrollan con el propósito de optimizar sus competencias profesionales o su currículum y, en efecto, aspirar cargos de trabajo más atractivos.

Además, los cursos subvencionados no implican ningún gasto para los trabajadores que, quizá no dispongan de los recursos económicos necesarios para continuar con su formación profesional o, quieran conocer cabalmente el ámbito en el que se desenvuelven antes de tomar una decisión que enmarque una posible inversión en ese tipo de formación.

Los trabajadores conocen las exigencias inherentes al campo laboral: como el rendimiento, la responsabilidad, la eficiencia y eficacia en las actividades a desarrollar y el compromiso con la compañía.

Pero, también demanda el fortalecimiento constante de las capacidades y habilidades de los profesionales. Por consiguiente, especializarse y ampliar los conocimientos asociados con tu profesión es inconmensurable en el panorama empresarial que impera actualmente.

Básicamente, los cursos subvencionados para trabajadores están diseñados para aquellos empleados, que tengan deseos de superación y de crecer a nivel profesional, así como escalar posiciones dentro de los niveles jerárquicos de la empresa. Sin embargo, existen otros aspectos que deben conocer antes de recurrir a esta modalidad formativa.

  • Estos cursos son gratuitos por múltiples razones, bien sea porque detrás existe una institución, persona o entidad que cubre su coste, porque el centro brinda la oportunidad de que ciertas comunidades de empleados se beneficien y crezcan en cuanto a su capacidad profesional sin importe alguno, o porque la empresa en la que se labora asume los gastos de la formación, entre otros aspectos.
  • La mayoría de las empresas cuentan con bonificaciones que se ofrecen anualmente para el crecimiento profesional de sus empleados, que de no ser aprovechadas en el transcurso del año, se pierden. Sin embargo, con estos beneficios los trabajadores pueden acordar con la empresa para realizar cursos sin coste alguno.
  • Conforme a estos casos, se puede determinar que los cursos subvencionados, no solamente son importantes para mejorar el crecimiento profesional de los empleados, sino que también están orientados a potenciar la competitividad de la empresa, a través de una optimización del ejercicio profesional de sus trabajadores, ya sea para profundizar sus conocimientos o para desarrollar las habilidades pertinentes para asumir un nuevo rol dentro de la compañía.

Esta formación continua, que enriquece las capacidades y aptitudes de los trabajadores, de forma que son capaces de generar un mayor desarrollo profesional, productividad, mejor gestión de tareas y, en definitiva, agregar un mayor valor añadido a las organizaciones, no hace otra cosa que mejorar la competitividad en un mundo cada vez más duro. Además, se mejora la satisfacción, motivación e integración del trabajador, el cual ve cómo su empresa realiza una inversión en él para mejorarle profesionalmente.

Desde el punto de vista personal del trabajador, la importancia de no estancarse es vital para evitar quedarse atrás, y se hace indispensable renovar el saber, las capacidades y habilidades para aumentar el rendimiento y el valor añadido en la empresa. Para llevar a cabo esta evolución continua se hace fundamental la necesidad de seguir motivado y avanzar profesionalmente para alcanzar un nivel adecuado de satisfacción personal. Por supuesto, el hecho de recibir formación continua mejora las perspectivas profesionales y personales del trabajador, aumentando sus posibilidades de promoción interna o traslados dentro de la empresa.

Desde la perspectiva empresarial, es imprescindible, como se ha visto en la documentación de estudio, que la formación continua se encuentre integrada dentro de la propia estrategia de la empresa y de su plan de acción. Debe contar con el apoyo y compromiso de la dirección de la empresa y de los trabajadores, que son los destinatarios del mismo, y debe estar adaptada a la realidad y cultura de la empresa. Es muy importante que exista un proceso de evaluación continua de los trabajadores y procesos con el fin de detectar las posibles carencias, y establecer un proceso de feedback que valore la formación aportada en términos de valor agregado.

Formación continua: Conclusión

Las ventajas para la empresa de la formación continua se traducen en una mejor adaptación de las mismas a los continuos cambios del mercado y del entorno, y favorece la incorporación de nuevas tecnologías, así como nuevos sistemas de gestión y organización. Esto conlleva una mejor productividad de la empresa, la cual dispone de trabajadores más cualificados y competitivos, que contribuirán a aumentar la competitividad y rentabilidad de la compañía. Además, se favorece la aparición de ventajas sostenibles en las empresas, y se ayuda a consolidar y transmitir la cultura, valores y misión de la empresa. También es importante mencionar el aumento intrínseco la calidad de los productos y/o servicios que se obtiene, y que permiten la investigación e innovación en nuevos productos.

 

Técnico de Formación en la Empresa