¿Qué son las habilidades laborales o profesionales?

Son un conjunto de conocimientos, competencias y actitudes necesarias para desempeñar correctamente una actividad laboral.

Estas habilidades suelen ser específicas para cada área de trabajo y varían de acuerdo al mercado laboral. No son únicamente habilidades técnicas o específicas sino también interpersonales y habilidades blandas.

Dado a las distintas y aceleradas transformaciones el talento humano debe desarrollar la capacidad de adaptarse a las nuevas exigencias y herramientas para obtener los objetivos propuestos.

Las organizaciones exitosas se encuentran constantemente en la búsqueda de personal capacitado para enfrentar nuevos retos.

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Tipos de habilidades laborales

Las habilidades pueden clasificarse en cuatro grupos:

  • Habilidades laborales básicas:

Aquellas que son necesarias para cualquier trabajador y ser humano, escuchar, hablar, escribir y leer.

  • Habilidades laborales sociales:

Son aquellas que ayudan a las personas a trabajar bien con los otros, negociar, coordinar y persuadir.

  • Habilidades laborales de gestión:

Las relacionadas con mantener las cosas organizadas, como por ejemplo, llevar un registro del tiempo y del dinero.

  • Habilidades laborales técnicas:

Reparar u operar ciertas maquinarias o computadoras.

Sin embargo, actualmente puede incluirse una quinta:

  • Habilidades laborales tecnológicas:

Son todas las aptitudes y conocimientos que te permiten realizar tareas específicas y relacionadas con la tecnología y el entorno digital.

Importancia del desarrollo profesional

El desarrollo profesional es esencial para el crecimiento y evolución en la vida profesional de una persona y a continuación se presentan las razones por las que el desarrollo profesional es importante:

  • Reducir la deserción de empleados:

Ya que un buen programa de desarrollo profesional incrementa el nivel de satisfacción de un empleado disminuyendo el número de los que desean retirarse de la empresa.

  • Mejora el uso de herramientas por parte de los empleados:

Ayuda a los trabajadores a aprender mejores aspectos de su trabajo y sus capacidades, así como también a administrar el tiempo de forma eficiente.

  • Mejora la organización:

El intercambio de conocimientos y ética laboral ayuda a los empleados a tener mejor conocimiento de las actividades de la empresa.

  • Aumenta las posibilidades de ascenso y promoción:

El desarrollo profesional es una forma de avanzar en la carrera laboral porque goza de un conjunto de habilidades que le permiten resaltar sobre los demás y perfilarse como el candidato ideal.

  • Mayor satisfacción laboral:

Las personas al sentirse seguras y confiadas con su trabajo tienen mejor calidad de vida, son más productivas ya su vez, con una gran satisfacción laboral.

Herramientas que te ayudarán a potenciar tus habilidades

  • Cursos en línea:

Hacer uso de las plataformas que ofrecen cursos en línea para desarrollar habilidades y aprender a tu propio ritmo y horario.

  • Libros y blogs:

La lectura sobre las últimas actualizaciones de tu profesión te mantiene al día sobre los últimos requerimientos profesionales del área, sin embargo, es importante, apoyarse sobre literatura de fuentes confiables o con trayectoria comprobable.

  • Mentoría:

Los mentores suelen ofrecer la orientación adecuada para enfocarse y alcanzar los objetivos.

  • Contactos:

Contar con una red de contactos relacionados con el área de estudio permite conectar con otros profesionales que pueden convertirse en una ventana de oportunidades.

  • Software y herramientas de productividad:

Todas aquellas herramientas que te ayudarán a ser más eficiente y productivo son los mejores aliados para el desarrollo de habilidades profesionales.

Habilidades laborales más deseadas

Existen ciertas cualidades que debe tener una persona para conseguir un empleo o consolidar su entorno laboral:

  • Habilidades comunicativas:

Ser capaz de escuchar, comprender y relacionarse con eficacia, que apoya el diseño de estrategias para aprender a comunicarse por escrito y verbalmente.

  • Creatividad:

Las personas con ideas nuevas, ganas de innovar, imaginar son los candidatos más buscados para expandir las empresas y negocios.

  • Trabajo en equipo:

Requiere de liderazgo, capacidad de tomar decisiones y llevarse bien con el equipo, factores determinantes para obtener el puesto de trabajo o en su defecto, permanecer.

  • Comunicación asertiva:

Es importante porque ayuda a interactuar con las demás personas de forma constructiva y contribuir con el crecimiento del área.

  • Saber idiomas:

La transculturización hace que el dominar un idioma extranjero otorgue peso para las empresas actuales.

  • Inteligencia Emocional:

Regular las emociones y sensaciones forma parte de la comunicación ya que permite el mantenimiento de relaciones armoniosas y facilitan la resolución de conflictos.

  • Habilidad de marketing:

Saber vender la imagen personal y la imagen corporativa son cualidades que todos debemos poseer.

¿Quieres seguir aprendiendo? Te invitamos a leer el siguiente post: De cero a mil: cómo conseguir tus primeros 1000 seguidores en redes sociales

Preguntas frecuentes

Son el conjunto de conocimientos, competencias y actitudes necesarios para desempeñar bien una actividad laboral. Suelen variar según el área de trabajo y el mercado. No se limitan a las habilidades técnicas o específicas: también incluyen las interpersonales y las habilidades blandas.

Se agrupan en cinco tipos:

  • Básicas: escuchar, hablar, escribir y leer.
  • Sociales: trabajar bien con otros, negociar, coordinar y persuadir.
  • De gestión: mantener todo organizado, por ejemplo llevando el registro del tiempo y del dinero.
  • Técnicas: reparar u operar maquinaria o computadoras.
  • Tecnológicas: tareas relacionadas con la tecnología y el entorno digital.

Son las aptitudes y los conocimientos que permiten realizar tareas específicas ligadas a la tecnología y al entorno digital. Se consideran un quinto grupo, añadido a los cuatro clásicos.

Reduce la deserción, porque un buen programa eleva la satisfacción y disminuye el número de personas que quieren irse. Los trabajadores aprenden a usar mejor sus herramientas y a gestionar su tiempo con más eficiencia.

La organización también mejora. El intercambio de conocimientos y la ética laboral hacen que los empleados entiendan mejor las actividades de la empresa. En conjunto, la plantilla queda más preparada para asumir los retos nuevos que le plantea el mercado, y las organizaciones exitosas buscan de forma constante personal así de capacitado.

Quien amplía sus habilidades se distingue del resto y se perfila como candidato ideal para una promoción. Además, sentirse seguro en el trabajo mejora la calidad de vida, la productividad y la satisfacción laboral.

Hay cinco recursos que se pueden combinar:

  • Cursos en línea, para aprender al propio ritmo y horario.
  • Libros y blogs sobre las novedades de la profesión.
  • Mentoría, con orientación para enfocarse y cumplir objetivos.
  • Una red de contactos del área, que puede abrir oportunidades.
  • Software y herramientas de productividad.

Leer sobre las últimas actualizaciones del área permite conocer lo que se exige hoy a los profesionales. Conviene apoyarse en fuentes confiables o con trayectoria comprobable, para no basar el aprendizaje en información dudosa.

Las habilidades comunicativas consisten en escuchar, comprender y relacionarse con eficacia, tanto por escrito como de forma verbal. La comunicación asertiva es una manera concreta de aplicarlas: permite interactuar con los demás de forma constructiva y contribuir al crecimiento del área en la que se trabaja.

Regular las emociones y sensaciones ayuda a comunicarse mejor. Con ello se mantienen relaciones armoniosas y se facilita la resolución de conflictos.

Las personas con ideas nuevas y ganas de innovar son las más buscadas para hacer crecer empresas y negocios. El trabajo en equipo exige liderazgo, capacidad de decidir y buena relación con el grupo. Son factores determinantes tanto para conseguir un puesto como para conservarlo.