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Los sistemas de gestión ambiental ISO 14001 son los referentes mundiales en materia de  sostenibilidad medioambiental para las empresas de todo el mundo. En 2015 se publicó su más reciente versión, y las compañías punteras del globo han comenzado a implementar sus protocolos en orden de ajustarse a la nueva realidad ecológica  y sus necesidades.

¿Por qué es tan importante que una compañía siga estas normas?

Entre otros beneficios, permite la regularización y reducción de los impactos en el medioambiente que pudieran ocurrir como resultado de las actividades productivas de la compañía. Al mismo tiempo, permite a los directivos mantener una constante evaluación de los requisitos legales para no recibir sanciones administrativas por culpa de incumplimientos que pudieran haberse evitado de aplicar los sistemas de gestión ambiental ISO 14001 de forma correcta.

Igualmente, se optimizan los procesos concernientes a la gestión ambiental. Se ahorra en recursos, se disminuyen las emisiones y creación de desperdicios, y como consecuencia, bajan los costes. Esto abre la posibilidad a recibir ayudas financieras, se mejora la percepción de la empresa en las comunidades y en definitiva, se crea una ventaja competitiva frente a otras industrias del sector.

Ahora bien, desde su publicación en 2015, las empresas tienen 3 años para adaptarse a las nuevas normas de sistemas de gestión ambiental ISO 14001, lo cual quiere decir que hasta septiembre de 2018 se puede realizar la transición desde ISO 2004 hasta ISO 14001 2015. Los objetivos principales son los de la reducción de residuos y ahorro de energía, por lo que saber mantenerse dentro de los estándares certificados es una necesidad real.

De igual forma, si ya has cumplido con conseguir la certificación, te estarás preguntando, cuáles son los siguientes pasos a seguir; la respuesta está clara: debes mantenerte dentro de la eficiencia exigida, y para eso te recomendamos lo siguiente:

Sistemas de gestión ambiental ISO 14001: mantener de los estándares

  • No olvidar mejorar todo lo susceptible de ser mejorado: durante el proceso de auditoría de certificación, se señalarán no conformidades, así como recomendaciones, observaciones y otros comentarios del auditor para tu guía. En el primer caso, tendrás un tiempo limitado para subsanar estos errores, pero en los otros, conviene que reúnas a todo los involucrados en la auditoría para recoger concientemente todos los datos de relevancia para crear mejores soluciones. Es importante que esto también se haga en un tiempo determinado, para que en las auditorías de seguimiento obtengas los resultados más óptimos.
  • Lleva un control: mantener un control a manera de diario o agenda es vital para mantener los sistemas de gestión ambiental ISO 14001 a punto. Te servirá para registrar las acciones a seguir más importantes, comentarios de auditores y clientes, ideas, análisis de riesgos, revisiones, entre otras.  De esta forma, nos aseguraremos de cumplir con todo lo necesario para estar en buena forma, destinando los recursos apropiados y aprovechándolos al máximo y realizando tomas de decisiones con mejor fundamentación.
  • Delimitar claramente las funciones: un problema común entre empresas que implementan sistemas de gestión ambiental ISO 14001 es que se generen conflictos entre los empleados involucrados con los mismos. La razón principal suele ser la falta de claridad de las funciones y responsabilidades, lo cual afecta la toma de decisiones y la eficiencia de cooperación en el grupo. Es importante que se realicen esfuerzos concientes para aclarar todas las dudas, y que todos los miembros del equipo estén de acuerdo y seguros de qué es lo que deben hacer para obtener buenos resultados.
  • Comunicación: la versión 2015 hace mucho énfasis en el liderazgo y la comunicación para inspirar a los equipos a dar el máximo esfuerzo. Este enfoque no debe perderse luego de la auditoría de certificación, y se requiere una cultura corporativa robusta, que fomente y desarrolle los valores de responsabilidad y conciencia ambiental que deben primar dentro de la organización para que los sistemas de gestión ambiental ISO 14001 se integren con la esencia de la compañía.
  • No olvidar lo aprendido: como en cualquier actualización de conocimientos, habrá que cambiar ciertos procesos, potenciar otros y lo que funcione, dejarlo como está. Si hay áreas en las que obtuviste un rendimiento excepcional, no puedes descuidarla en pos de mejorar otras. Sé constante en los valores y prácticas que te permitieron alcanzar los objetivos que deseabas.

Certificarse en los sistemas de gestión ambiental ISO 14001 son un requerimiento para las empresas modernas, que saben que la responsabilidad ambiental debe ser uno de los factores que rija el devenir de las industrias del futuro. No es un gasto superfluo, sino que es uno de los mejores caminos para reducir los costes a la larga, mejorando el desempeño medioambiental de la compañía, lo cual representa una situación de ganar-ganar para la empresa y para las comunidades alrededor de su actividad productiva.

 

Sistemas de Gestión Ambiental EMAS e ISO 14001 Práctico