Antes de acceder de manera definitiva al mercado laboral, es importante que realices unas prácticas adecuadas para aprender los entresijos de tu primer empleo y lo que puedes encontrar en el día a día cuando trabajes en una empresa.
Aicad Business School le da mucha importancia a las prácticas una vez que finalices la parte teórica del curso, máster o posgrado que hayas deducido cursar. Por ello, la escuela cuenta con un gran programa de prácticas que te servirán para aplicar todo lo que has aprendido en el curso, máster o posgrado que has cursado.
Las prácticas constituyen tu primer contacto con el mundo laboral. Por ello también desde Aicad Business School se te buscarán a las mejores empresas para que puedas desarrollar todos tus conocimientos con eficiencia y te conviertas en un profesional muy valorado.
Cómo superar con nota tu período de prácticas
1. - Sé puntual y cuida tu aspecto: llegar unos minutos antes puede servirte además para causar una buena impresión. Y en cuanto a tu aspecto aplica el refrán “donde fueres haz lo que vieres”; es decir, no vayas en deportivas si tus compañeros usan zapatos.
2. - No tengas miedo: estás en un periodo de aprendizaje, por lo que es normal que cometas errores. Trata de no ponerte nervioso si esto ocurre para que. poco a poco. vayas haciendo las cosas mejor.
3. - Pregunta dudas: no te dejes llevar por la vergüenza. Las preguntas te ayudarán a resolver dudas sobre cosas que no entiendes o aprender otras que te gustaría conocer a fondo.
4. - Aprende de tus compañeros: es importante que sigas los consejos de tus compañeros, todos tienen algo bueno que enseñarte. Tu actitud hacia ellos debe ser humilde.
5. - Toma apuntes de lo que te enseñen: es bueno llevar un cuaderno en el que tomes nota de todos los pasos que debes seguir en tu labor. Sobre todo si es un trabajo mecánico.
6. - Ten iniciativa y sé proactivo: tus ideas e iniciativas pueden ser valoradas y además, con ello, ayudarás a mostrar a la empresa que estás bien formado y puedes ser un empleado útil.
7. - No seas una persona dejada: ten en cuenta que en unas prácticas no solo se valora tu trabajo, sino también tu actitud. Ordena tu mesa y sé organizado.
8. - Sé agradable: cuanto mejor caigas más fácil te será pedir ayuda, contactos o recomendaciones. Además, trabajar en un buen ambiente es fundamental para rendir mejor.
9. - Socializa: es común que en las compañías se organicen actividades después del trabajo. Debes apuntarte para conocer mejor a tus compañeros y favorecer una buena relación con ellos..
10. - Pide más trabajo: es posible que termines tus cometidos con rapidez. Si es así, no te quedes de brazos cruzados, pide a tu jefe que te encargue otra cosa o pregunta a un compañero si necesita ayuda.
Los diferentes tipos de prácticas que puedes realizar
Además de seguir todos estos consejos, debes familiarizarte con una serie de conceptos y diferentes tipos de prácticas.
En primer lugar hay que diferenciar entre las prácticas no laborales y un contrato de prácticas. Las primeras son aquellas que realizas mientras estudias y las segundas las de tipo laboral que puedes hacer una vez terminados tus estudios.
Otro tipo de prácticas son las curriculares, son obligatorias y están incluidas en el plan de estudios del centro o en la universidad donde te hayas formado, Tendrás un tutor de tu curso (normalmente la persona que te ha dado clase) y otro tutor en el centro de trabajo.
Por otro lado están las extracurriculares, que son voluntarias, se pueden realizar a lo largo de una titulación y a veces van acompañadas de una ayuda económica de la empresa. Para acceder a ellas debes ser estudiante universitario con matrícula en vigor y con el 50% de los créditos superados o estudiante de escuelas de negocios, con matrícula de titulaciones de posgrado.
Y un aspecto importante que debes de tener en cuenta es que ninguna empresa que ofrece prácticas está obligada por ley a pagarte. Es la propia organización la que decide y siempre se te informará en la entrevista personal.
Los 10 consejos para superar con un 10 tu período de prácticas
Los 10 consejos para superar con un 10 tu período de prácticas parten de una idea sencilla: las prácticas profesionales no deberían entenderse únicamente como un requisito académico, sino como una primera experiencia real para aprender cómo funciona una organización, asumir responsabilidades y demostrar competencias. Llegar puntual, cumplir las tareas asignadas y mantener una actitud correcta son aspectos básicos, pero una buena experiencia de prácticas exige algo más. La capacidad de escuchar, preguntar, organizarse, aceptar correcciones, trabajar con otras personas y comprender el funcionamiento global de la empresa puede marcar una diferencia importante.
Durante el período de prácticas, el estudiante ocupa una posición particular. Todavía está aprendiendo, pero al mismo tiempo forma parte de un equipo profesional y sus decisiones pueden afectar a otras personas. Por eso es importante encontrar un equilibrio entre iniciativa y prudencia: proponer ideas sin precipitarse, preguntar cuando algo no está claro y asumir tareas con responsabilidad sin intentar aparentar conocimientos que todavía no se poseen.
Las prácticas también permiten comprobar si los conocimientos adquiridos durante la formación académica pueden trasladarse a situaciones reales. Una asignatura puede explicar cómo elaborar un informe, analizar datos, gestionar un proyecto o diseñar una estrategia, pero el entorno profesional introduce variables que difícilmente aparecen en un ejercicio académico: plazos ajustados, prioridades que cambian, reuniones, clientes, herramientas corporativas, procedimientos internos y decisiones que deben tomarse con información incompleta.
Los 10 consejos para superar con un 10 tu período de prácticas y aprovechar realmente la experiencia
Superar las prácticas con una valoración excelente no significa intentar destacar constantemente. En muchas empresas, los estudiantes que generan una mejor impresión son aquellos que muestran constancia, aprenden rápidamente y facilitan el trabajo de quienes los acompañan. La actitud profesional se demuestra especialmente en las pequeñas acciones cotidianas.
Consejo 1. Llega preparado y comprende dónde estás trabajando
El primer paso consiste en conocer la organización. Antes de comenzar, resulta útil revisar su actividad, estructura, principales productos o servicios, clientes y canales de comunicación. No es necesario memorizar toda la información corporativa, pero sí comprender qué hace la empresa y cuál es el propósito del departamento donde se desarrollarán las prácticas.
Esta preparación permite formular preguntas más inteligentes y entender mejor las tareas recibidas.
Si un estudiante entra en el departamento de marketing de una empresa educativa, por ejemplo, debería saber qué programas comercializa, a qué públicos se dirige y qué canales utiliza. De esa manera, una tarea aparentemente sencilla, como revisar un contenido o preparar una campaña, adquiere un contexto mucho más claro.
También conviene llegar con los aspectos prácticos resueltos: horario, ubicación, persona responsable, herramientas necesarias y documentación solicitada.
Consejo 2. La puntualidad es una señal de responsabilidad profesional
La puntualidad puede parecer un aspecto menor, pero durante las prácticas transmite información sobre la forma de trabajar de una persona.
Llegar a tiempo no significa aparecer exactamente a la hora de entrada mientras todavía hay que preparar el ordenador, abrir aplicaciones o revisar mensajes. Cuando el puesto exige comenzar una actividad determinada, es recomendable estar preparado unos minutos antes.
La misma lógica se aplica a reuniones, entregas y compromisos.
| Situación |
Comportamiento profesional |
| Inicio de jornada |
Estar preparado a la hora establecida |
| Reunión |
Llegar con información previa revisada |
| Entrega |
Anticipar posibles problemas |
| Cambio de horario |
Comunicarlo con suficiente antelación |
| Retraso inevitable |
Avisar cuanto antes |
La puntualidad no compensa un trabajo deficiente, pero la falta reiterada de puntualidad puede perjudicar la percepción de fiabilidad incluso cuando las tareas se realizan correctamente.
Consejo 3. Escucha antes de intentar demostrar todo lo que sabes
Uno de los errores más habituales durante unas prácticas consiste en intentar demostrar conocimientos constantemente. El estudiante puede tener una excelente formación académica, pero todavía desconoce los procedimientos concretos de la organización.
Escuchar permite comprender cómo se toman las decisiones, quién valida cada tarea, qué herramientas se utilizan y qué criterios considera importantes el equipo.
Una buena práctica consiste en tomar notas. No es necesario preguntar varias veces por la misma información si puede registrarse durante la explicación inicial.
También es recomendable diferenciar entre tres situaciones:
- Algo que no se conoce y debe preguntarse.
- Algo que se conoce, pero se realiza de una manera diferente en la empresa.
- Algo que parece mejorable y puede proponerse después de comprender el contexto.
Esta distinción evita conflictos innecesarios y permite que las propuestas tengan mayor fundamento.
Consejo 4. Pregunta, pero aprende a formular buenas preguntas
Preguntar no es una señal de falta de preparación. En realidad, hacer preguntas adecuadas demuestra interés y capacidad de aprendizaje.
La diferencia está en cómo se formula la pregunta.
Una pregunta poco útil sería: “¿Qué hago?”. Una pregunta mejor estructurada puede ser: “He revisado la información y entiendo que el objetivo es X; para conseguirlo he pensado hacerlo de esta manera, pero no tengo claro si debemos seguir el procedimiento Y. ¿Cuál es el criterio que utilizáis habitualmente?”.
La segunda pregunta demuestra que el estudiante ha intentado comprender el problema antes de pedir ayuda.
Durante las primeras semanas es normal necesitar más orientación. A medida que aumenta la experiencia, debería disminuir la dependencia del supervisor para cuestiones básicas.
Consejo 5. Organiza tu trabajo antes de comenzar
La organización es especialmente importante cuando se reciben varias tareas al mismo tiempo. No todas tienen necesariamente la misma urgencia ni el mismo impacto.
Una herramienta sencilla consiste en clasificar las tareas según cuatro variables:
Urgente y relevante: debe atenderse rápidamente.
Importante pero no urgente: conviene planificarla.
Urgente pero de bajo impacto: puede resolverse rápidamente o coordinarse con otra persona.
Ni urgente ni prioritaria: puede esperar.
También es recomendable confirmar las fechas de entrega cuando no estén claramente establecidas. No asumir que una tarea debe entregarse inmediatamente ni dejarla para el último momento.
Una persona en prácticas que organiza bien su trabajo reduce la necesidad de supervisión y demuestra que está desarrollando autonomía.
¿Cómo destacar durante las prácticas sin parecer artificial o intentar asumir responsabilidades que todavía no corresponden?
Destacar profesionalmente no consiste en hablar más, aceptar todas las tareas o intentar ocupar el lugar de los trabajadores con mayor experiencia. La mejor forma de diferenciarse suele estar en la combinación de responsabilidad, criterio y disposición para aprender.
Consejo 6. Cumple lo que te comprometas a hacer
Si aceptas una tarea, debes asumirla hasta el final o comunicar rápidamente cualquier dificultad que impida completarla.
Uno de los comportamientos que más confianza genera en un equipo es saber que una persona cumple sus compromisos.
Si una tarea requiere más tiempo del previsto, no conviene esperar hasta el momento de la entrega para comunicarlo. Es preferible avisar con anticipación y explicar qué está ocurriendo.
Por ejemplo:
“He avanzado con la tarea y he completado las dos primeras partes. La tercera requiere información que todavía no tengo. Si me la podéis facilitar, puedo mantener la fecha prevista; de lo contrario, necesitaría ampliar el plazo.”
Esta comunicación es mucho más profesional que entregar tarde sin explicación.
Consejo 7. Acepta las correcciones sin interpretarlas como una crítica personal
Durante las prácticas vas a cometer errores. Es normal y forma parte del aprendizaje.
Una corrección profesional no significa necesariamente que el trabajo haya sido malo. Puede indicar que existe un procedimiento específico, que falta información o que el resultado necesita ajustarse a determinados criterios.
La reacción ante una corrección también forma parte de la evaluación.
Una respuesta adecuada puede ser breve: “Entendido, lo reviso y aplico ese criterio en las siguientes tareas”.
Después conviene registrar mentalmente la corrección para no repetirla.
Existe una diferencia importante entre cometer un error por falta de experiencia y repetir el mismo error después de haber recibido instrucciones claras. El primero forma parte del aprendizaje; el segundo puede transmitir falta de atención.
Consejo 8. Demuestra iniciativa, pero no confundas iniciativa con actuar sin consultar
La iniciativa es una de las competencias más valoradas en un entorno profesional, especialmente cuando se combina con criterio.
Si una tarea ya está terminada y existen otras necesidades evidentes, puedes preguntar si puedes ayudar con ellas. También puedes proponer una mejora sencilla cuando conozcas suficientemente el proceso.
Sin embargo, no conviene modificar documentos, campañas, bases de datos, configuraciones o procedimientos sin autorización.
Una buena fórmula es:
“¿Te parece bien si preparo una propuesta y la revisamos antes de aplicarla?”
Esto permite aportar ideas sin asumir decisiones que corresponden a otra persona.
La iniciativa profesional tiene tres elementos:
Observar → proponer → validar.
No siempre es necesario ejecutar inmediatamente.
Consejo 9. Aprende las herramientas que utiliza la empresa
La formación académica proporciona conocimientos, pero cada organización puede trabajar con herramientas diferentes.
Durante unas prácticas pueden aparecer plataformas de gestión de proyectos, CRM, sistemas de facturación, herramientas de análisis, aplicaciones de comunicación interna, software de diseño o sistemas específicos del sector.
No es necesario dominar todas las herramientas desde el primer día. Lo importante es desarrollar capacidad para aprenderlas rápidamente.
Cuando recibas acceso a una herramienta, intenta comprender:
- Para qué se utiliza.
- Qué información contiene.
- Quién puede modificarla.
- Qué consecuencias tiene cometer un error.
- Qué procedimientos existen.
- Dónde se encuentra la documentación.
La curiosidad técnica es especialmente valiosa cuando se combina con prudencia. En sistemas empresariales, experimentar sin conocer los permisos o las consecuencias puede generar problemas.
Consejo 10. Pide feedback antes de que termine el período de prácticas
Esperar al último día para saber qué piensa el responsable sobre tu trabajo no es una buena estrategia.
Solicitar feedback durante el período permite corregir aspectos que todavía pueden mejorarse.
Una conversación breve puede plantearse de esta manera:
“Me gustaría saber si hay algún aspecto de mi trabajo que debería mejorar durante las próximas semanas.”
Esta pregunta puede proporcionar información muy útil.
El feedback puede abordar cuestiones como:
- Calidad del trabajo.
- Capacidad de organización.
- Comunicación.
- Autonomía.
- Puntualidad.
- Uso de herramientas.
- Integración en el equipo.
- Capacidad para aceptar instrucciones.
No es necesario aplicar todas las recomendaciones simultáneamente. Conviene seleccionar dos o tres áreas prioritarias y comprobar posteriormente si existe una mejora perceptible.
¿Cómo convertir un período de prácticas en una experiencia que realmente aporte valor al currículum?
Una práctica profesional adquiere mayor valor cuando permite describir competencias y responsabilidades concretas. No es lo mismo indicar en un currículum “prácticas en el departamento de marketing” que explicar que se participó en análisis de campañas, elaboración de contenidos, seguimiento de indicadores o gestión de determinadas herramientas.
Por ello, durante la experiencia conviene registrar los proyectos en los que se ha participado.
Una tabla personal puede resultar suficiente:
| Proyecto |
Responsabilidad |
Herramienta |
Competencia adquirida |
| Campaña digital |
Apoyo en análisis |
Plataforma publicitaria |
Analítica |
| Contenido web |
Redacción y revisión |
CMS |
Comunicación |
| Informe mensual |
Recopilación de datos |
Excel |
Análisis |
| Proyecto interno |
Apoyo operativo |
Gestor de proyectos |
Organización |
Esta información puede ser especialmente útil cuando llegue el momento de actualizar el CV o preparar una entrevista de trabajo.
¿Qué errores pueden perjudicar una buena experiencia de prácticas?
Algunos comportamientos tienen un impacto mayor del que parece. Entre los más habituales están consultar constantemente el teléfono personal, llegar tarde, no responder mensajes internos, entregar tareas sin revisar o desaparecer cuando no existe una instrucción inmediata.
También puede ser perjudicial aparentar conocimientos que realmente no se tienen.
Decir “no lo sé, pero puedo aprenderlo” suele ser más profesional que improvisar una respuesta incorrecta.
Otros errores frecuentes son:
- No tomar notas.
- No confirmar instrucciones importantes.
- No preguntar por las prioridades.
- Esperar siempre a que alguien asigne una nueva tarea.
- Ignorar los procedimientos internos.
- Tomarse las correcciones personalmente.
- Hablar negativamente de compañeros o responsables.
- Compartir información interna fuera de la organización.
- Utilizar información corporativa para fines personales sin autorización.
La confidencialidad merece especial atención. Durante unas prácticas pueden manejarse datos personales, información comercial, documentos internos o información de clientes. El estudiante debe tratar esos datos con el mismo nivel de responsabilidad que cualquier miembro del equipo.
¿Cómo gestionar una situación difícil con un compañero o responsable?
No todas las experiencias de prácticas serán perfectas. Pueden surgir instrucciones contradictorias, problemas de comunicación o diferencias de criterio.
Ante una situación complicada, conviene evitar respuestas impulsivas. Primero hay que intentar comprender qué ha ocurrido y hablar directamente con la persona implicada cuando sea posible.
Una comunicación profesional se centra en hechos concretos:
“En la última reunión entendí que la prioridad era A, mientras que posteriormente recibí la indicación de trabajar primero en B. Para evitar retrasos, ¿podemos confirmar cuál debe ser la prioridad?”
Este enfoque evita convertir una diferencia operativa en un conflicto personal.
Si existe un problema serio que afecta a derechos, seguridad, acoso o condiciones de las prácticas, debe utilizarse el canal institucional correspondiente y conservar la documentación relevante.
¿Qué actitud ayuda a aprovechar mejor las prácticas?
La actitud más útil combina curiosidad, responsabilidad y humildad profesional.
La curiosidad impulsa a preguntar y aprender.
La responsabilidad permite cumplir los compromisos.
La humildad permite reconocer aquello que todavía no se domina.
También es importante comprender que aprender a trabajar implica aceptar tareas que pueden parecer poco interesantes. Organizar información, revisar documentos, corregir errores o preparar datos puede formar parte de procesos más amplios que inicialmente no son visibles.
La capacidad de realizar correctamente tareas sencillas también demuestra profesionalidad.
¿Cómo utilizar las prácticas para descubrir qué tipo de trabajo te interesa realmente?
Las prácticas no solo sirven para demostrar conocimientos. También permiten comprobar si un determinado entorno profesional encaja con las propias expectativas.
Un estudiante puede descubrir que disfruta trabajando con datos, pero no con atención directa al cliente. Otro puede comprobar que prefiere proyectos creativos frente a tareas administrativas. Esta información tiene valor porque ayuda a orientar decisiones profesionales posteriores.
Durante las prácticas conviene observar:
- Qué tareas generan mayor interés.
- Qué actividades resultan más exigentes.
- Qué competencias se utilizan con mayor frecuencia.
- Qué tipo de personas forman el equipo.
- Cómo se toman las decisiones.
- Qué posibilidades de desarrollo existen.
- Qué aspectos del trabajo generan mayor satisfacción.
No todas las conclusiones tienen que ser positivas. Descubrir que un determinado tipo de puesto no encaja con las propias expectativas también constituye aprendizaje profesional.
¿Qué hacer durante los últimos días del período de prácticas?
Las últimas semanas son una buena oportunidad para cerrar correctamente el ciclo.
Conviene comprobar que todas las tareas estén documentadas, entregar los archivos correspondientes y dejar organizada la información necesaria para quien continúe el trabajo.
También es apropiado solicitar una valoración final y, cuando corresponda, preguntar por la posibilidad de obtener una carta de recomendación o referencias profesionales.
Una despedida profesional debe incluir agradecimiento a las personas que hayan participado en la formación, pero sin convertirla en un acto excesivamente formal. Una comunicación sencilla y sincera suele ser suficiente.
También puede ser útil mantener el contacto profesional con aquellas personas con las que se haya construido una buena relación. Las redes profesionales tienen valor precisamente porque permiten conservar vínculos laborales después de finalizar una experiencia.
¿Cómo medir si realmente has aprovechado el período de prácticas?
Una buena forma de evaluar la experiencia es comparar el primer día con el último.
Pregúntate qué tareas puedes realizar ahora que al principio necesitaban supervisión. Revisa qué herramientas has aprendido, qué errores has dejado de cometer y qué responsabilidades has adquirido.
Puedes utilizar una pequeña autoevaluación:
| Competencia |
Inicio |
Final |
| Organización |
Necesitaba orientación |
Gestiono prioridades |
| Comunicación |
Preguntaba con frecuencia |
Comunico avances y problemas |
| Herramientas |
Conocimiento básico |
Manejo autónomo |
| Trabajo en equipo |
Adaptación inicial |
Participación activa |
| Resolución de problemas |
Dependía del responsable |
Propongo alternativas |
La evolución es más importante que la perfección inicial.
¿Por qué las prácticas pueden ser importantes para conseguir el primer empleo?
La experiencia profesional permite demostrar que una persona sabe desenvolverse en un entorno real. Para alguien que todavía no ha tenido un empleo estable, las prácticas pueden aportar evidencias sobre puntualidad, comunicación, organización, capacidad de aprendizaje y trabajo en equipo.
Además, permiten comprender cómo funcionan los procesos profesionales.
Una empresa que incorpora a una persona sin experiencia no espera necesariamente que conozca todos los procedimientos. Lo que suele resultar relevante es comprobar que puede aprender, asumir responsabilidades y trabajar de manera fiable.
Por eso, durante las prácticas conviene pensar menos en “causar una buena impresión” y más en construir una reputación profesional basada en hechos.
¿Qué diferencia a un estudiante correcto de un estudiante que deja una excelente impresión?
El estudiante correcto cumple las instrucciones recibidas.
El estudiante que deja una excelente impresión cumple las instrucciones, aprende de ellas, comunica sus avances, detecta problemas a tiempo y progresivamente necesita menos supervisión.
La diferencia no suele estar en hacer cosas extraordinarias. Está en la consistencia.
Una persona que llega puntualmente, toma notas, entrega el trabajo revisado, pregunta cuando tiene dudas, acepta correcciones y comunica los problemas antes de que se conviertan en incidencias transmite una imagen profesional sólida.
Esa reputación puede ser más valiosa que cualquier acción espectacular realizada durante las prácticas.
¿Cómo afrontar las prácticas cuando existe inseguridad o miedo a equivocarse?
Es normal sentir inseguridad al comenzar una primera experiencia profesional. El entorno es nuevo, existen herramientas desconocidas y puede parecer que todo el mundo sabe exactamente qué hacer.
La inseguridad disminuye cuando se convierte en acciones concretas: tomar notas, preguntar, dividir una tarea en partes pequeñas, confirmar prioridades y revisar el trabajo antes de entregarlo.
El objetivo no debe ser evitar todos los errores. Debe ser aprender rápidamente de ellos.
Una persona que nunca se equivoca porque evita asumir responsabilidades tampoco está desarrollando autonomía. Lo importante es asumir tareas adecuadas al nivel de experiencia y contar con supervisión cuando una decisión pueda tener consecuencias relevantes.
¿Qué hacer si durante las prácticas recibes poca orientación?
Si la supervisión es limitada, conviene solicitar una reunión breve para confirmar objetivos y prioridades. Después, puede ser útil enviar periódicamente un resumen de avances.
Por ejemplo:
“Durante esta semana he completado A y B. Para la próxima semana tengo previsto avanzar con C. Tengo una duda sobre D y agradecería confirmación antes de continuar.”
Este tipo de comunicación facilita el seguimiento sin exigir una supervisión constante.
También permite demostrar autonomía sin trabajar completamente a ciegas.
Déjanos tu comentario
Tu opinión nos ayuda a esforzarnos más para hacer programas con altos estándares de calidad que te ayuden a mejorar profesionalmente.