¿Qué es la integridad informática?

La integridad es uno de los principios de la seguridad informática. Su aplicación permite mantener la información inalterada, frente a incidentes o a intentos internos y/o externos de índole maliciosa.

El objetivo principal de la integridad informática es evitar modificaciones no autorizadas a nuestra información. De esta manera podemos estar seguros de que ésta es correcta y válida, sin haber sido manipulada de forma malintencionada por terceros.

Tipos de integridad informática

Integridad física

Es la protección de los datos ante factores externos como: ataques informáticos, cortes eléctricos o desastres naturales. Asegurar estos posibles contratiempos provoca la imposibilidad de acceder a la información.

Integridad lógica

Protege los datos contra errores humanos y accesos no autorizados. Este tipo de integridad se puede clasificar en cuatro tipos:

  • Entidad: es el tipo de integridad informática que asegura que no se introduzcan datos duplicados o con valores nulos.
  • Referencial: solo admite cambios, entradas o eliminaciones de datos, si se utilizan las claves autorizadas y correctas.
  • Dominio: limita los formatos, el volumen y el tipo de la información registrada.
  • De usuario: normas que deben cumplir los usuarios que son un complemento de las anteriores, restringen el uso de los datos que se obtienen del sistema.
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Factores que afectan la integridad informática

Son diferentes los factores que pueden afectar la integridad de la información y los datos almacenados en nuestros sistemas. Entre estos elementos tenemos:

Errores humanos:

El ingreso manual de los datos aumenta en grandes proporciones la posibilidad de error, duplicación o eliminación. Esto puede generar inconvenientes que afectan a los informes. Como los que se realizan para una proyección de compras, ventas, entre otros. Si la información ingresada es incorrecta, el informe que se generará también será totalmente incorrecto.

Virus y Malwares:

Equipos que han sido infectados por virus o Malwares, comprometen nuestra información. Este tipo de amenazas pueden producir que nuestros datos se corrompan. Pues, pueden ser modificados o eliminados, afectando la integridad informática de nuestra organización.

Errores de transferencia:

Implica las alteraciones intencionales o no, donde los datos se ven involucrados, en la transferencia de un dispositivo a otro.

Factores que afectan la integridad informática

¿Cómo garantizar la integridad de mis datos?

Existen diferentes medidas que se pueden ejecutar en las organizaciones para garantizar la integridad informática en nuestra empresa. Las detallamos a continuación:

  • Restringe el acceso de los empleados a los datos, otorgándoles permisos solo a la información estrictamente necesaria para desempeñar su función. Para ello, se pueden cambiar los permisos para limitar la modificación de los mismos.
  • Utilice contraseñas para prevenir que personas no autorizadas puedan realizar cambios en nuestros datos. Para ello, se puede también deshabilitar el almacenamiento de contraseñas en los equipos. De esa manera evitaremos el ingreso de usuarios a información confidencial.
  • Realice copias de seguridad de los datos e información de forma periódica.
  • Monitoree el ingreso, alteración o eliminación de datos a través de registros. De esa manera podrá conocer qué usuario ha realizado algún cambio o consulta.
  • Efectúe auditorías a los datos de forma periódica para asegurar que la información esté actualizada.
Te gustaría conocer más sobre protección de datos e información, te invitamos a leer el siguiente post: Objetivos de la seguridad informática y su valor empresarial

Preguntas frecuentes

Se distinguen dos grandes tipos. La integridad física protege los datos frente a factores externos como ataques informáticos, cortes eléctricos o desastres naturales. La integridad lógica los protege de errores humanos y de accesos no autorizados.

Son estos:

  • De entidad: impide que se introduzcan datos duplicados o con valores nulos.
  • Referencial: solo admite cambios, entradas o eliminaciones si se usan las claves autorizadas y correctas.
  • De dominio: limita el formato, el volumen y el tipo de la información registrada.
  • De usuario: reúne las normas que deben cumplir los usuarios y que restringen el uso de los datos del sistema.

Es el riesgo que cubre la integridad física. Si no se protege frente a esos imprevistos, la información puede quedar inaccesible.

Hay tres factores principales. Los errores humanos: la entrada manual de datos aumenta el riesgo de errores, duplicados o borrados, y un dato incorrecto acaba en informes incorrectos.

Los virus y el malware: un equipo infectado compromete la información, que puede corromperse, modificarse o eliminarse. Y los errores de transferencia, que son alteraciones, intencionadas o no, al pasar los datos de un dispositivo a otro. Los tres afectan a la integridad informática de la organización.

Si el dato introducido es incorrecto, el informe que se genera con él también lo será. Esto afecta por ejemplo a las proyecciones de compras o de ventas y lleva a decisiones basadas en cifras erróneas. Por eso se busca que la información sea precisa y de calidad desde el momento en que se registra.

Porque cada persona solo debe poder tocar la información que necesita para su función. Con menos accesos hay menos ocasiones de que alguien modifique datos por error o sin autorización. Los permisos pueden ajustarse para limitar quién puede modificar cada dato.

Los registros permiten saber qué usuario ha ingresado, cambiado, eliminado o consultado un dato. Las auditorías periódicas comprueban que la información esté actualizada y sea correcta.

Las contraseñas impiden que personas no autorizadas cambien los datos. Las copias de seguridad periódicas permiten recuperar la información si se corrompe o se pierde.

Porque con datos incorrectos o inexactos los análisis y los informes salen erróneos. Si la información es precisa y no ha sido alterada, las decisiones se apoyan en una base fiable.

La de entidad vigila el contenido de cada registro: evita duplicados y valores nulos. La referencial controla las operaciones sobre los datos: solo permite cambios, entradas o eliminaciones con las claves autorizadas y correctas.