Consejos para el rápido desarrollo de las habilidades directivas

Potencia tu influencia a través de tu marca personal

¿Qué es la marca personal? Tu personal branding, como se conoce al concepto en inglés, es la imagen o impresión que proyectas en los demás respecto a ti, tu trabajo, tu equipo y tu compañía. Asimismo, es el conjunto de elementos, tanto tangibles como digitales, al igual que los atributos que te hacen destacarte sobre otros profesionales en tu área. Una marca personal firme te brinda el poder de la influencia. Si eres bueno en lo que haces, y te haces notar en consecuencia, la gente no dudará de ti.

Mírate en el espejo, y piensa en la imagen o impresión que deseas proyectar y la que de hecho proyectas. ¿Es buena?, haz lo mismo con tu equipo, y en una escala más larga, con tu empresa. El desarrollo de las habilidades directivas depende de tener una imagen clara de lo que tú y tu equipo quiere comunicar a sus diferentes audiencias.

Algunos tips para lograrlo: como hablamos de proyectar, es necesario tener en cuenta los colores con los que nos vestimos. Si buscamos proyectar pasión y creatividad, colores como el azul claro, amarillo y rojo pueden ayudarnos. Mientras que el negro, el azul y el gris dicen a los demás que tenemos autoridad y somos confiables.

Esfuérzate por conservar a tus empleados de mejor rendimiento

La pérdida de empleados claves es un mal que afecta a muchas compañías en cualquier clase de industria. Para un desarrollo óptimo de las habilidades directivas, es necesario que cuentes con empleados de confianza y alto rendimiento. No puedes permitirte perderlos ante tus competidores. Además, el precio de reclutar nuevo talento es muy alto. ¿Cómo puedes hacer para conservarlos?

  • Págales lo que merecen:

    Parece obvio, pero uno de los peores motivos que puede haber para perder grandes empleados es no haberles valorado en su justa medida. Es el problema más común y fácil de resolver para ti. Observa las ofertas de salario en el mercado, y cuánto ofrecen tus competidores por este trabajo. Sé tan competitivo como sea posible.
  • Rétales

    En el aspecto del desarrollo de las habilidades directivas, los gerentes exitosos lo son porque siempre saben cómo empujar y motivar, y en consecuencia, aprovechar, a los mejores empleados. Asimismo, los empleados exitosos lo son porque saben que solo así pueden mejorar. Si sientes que no estás aprovechando del todo a estos trabajadores, puede que ellos ya estén pensando en que están perdiendo el tiempo. Así que dales nuevos retos y expande sus límites. Entrénalos en diferentes áreas del negocio y encuéntrales nuevas labores que puedan aprender a desempeñar.

Confronta a los empleados tóxicos

Durante el transcurso del desarrollo de las habilidades directivas, cualquier gerente tendrá que, en numerosas oportunidades, tener que soportar la carga que supone tener empleados tóxicos en su equipo. Algunos tips para solucionar esto serían:

  • Agenda reuniones personales para determinar la causa de su descontento. Esto te permitirá saber si la fuente que motiva su comportamiento es de carácter personal o profesional
  • También planifica reuniones con cada uno de los miembros del equipo individualmente, para así poder evaluar la situación desde distintos ángulos. Asegúrate de hacerles preguntas directas y honestas.
  • Reúne a todo el equipo y plantea toda la información recopilada para que juntos, como equipo, lleguen a soluciones que dejen conformes a todos.

Para un desarrollo de las habilidades directivas eficiente es importante no solo contar con atributos profesionales y comunicativos, sino también personales. Saber admitir los errores propios, aprender a ser agradecido y demostrarlo, cultivar relaciones personales con tus compañeros actuales, y quedar en buenos términos con los que ya no lo son, es vital para proyectar una imagen más cercana y humana, y en definitiva, ser seguido como un buen gerente.

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Preguntas frecuentes

El líder aporta visión, inspiración y retos. El directivo responde de que todo se haga como debe: sin un gerente eficiente, esas ideas no se implementan.

Un conjunto amplio de habilidades, que va desde la planificación y la delegación hasta la comunicación y la motivación del equipo.

Porque es tentador centrarse en lo que resulta cómodo, pero pensando a largo plazo hay que desarrollarse de forma global. Para lograr un éxito duradero conviene examinarse de manera constante y buscar alternativas de mejora en los aspectos más débiles.

Es la imagen o impresión que proyecta sobre los demás respecto a sí mismo, a su trabajo, a su equipo y a su compañía. Incluye elementos tangibles y digitales, además de los atributos que lo distinguen de otros profesionales de su área.

Una marca personal firme da capacidad de influencia: si alguien es bueno en lo que hace y se hace notar, los demás no dudan de él.

Conviene mirarse con sinceridad y comparar la imagen que se desea proyectar con la que se proyecta de hecho, primero a título personal y luego con el equipo y, a mayor escala, con la empresa. El desarrollo de las habilidades directivas depende de tener clara la imagen que uno y su equipo quieren comunicar a sus distintas audiencias.

Sí, forman parte de lo que se proyecta. Colores como el amarillo y el rojo ayudan a proyectar pasión y creatividad, mientras que el negro, el azul y el gris transmiten autoridad y confianza.

Con dos medidas principales. La primera es pagarles lo que merecen: se revisan los salarios que ofrece el mercado y los competidores por ese puesto, y se procura ser tan competitivo como sea posible. No valorar a un empleado en su justa medida es uno de los motivos más comunes para perderlo, y de los más fáciles de resolver.

La segunda es retarlos. Se les dan nuevos desafíos, se amplían sus límites, se les entrena en distintas áreas del negocio y se les buscan labores nuevas que aprender a desempeñar. Un empleado que no se siente aprovechado puede pensar que pierde el tiempo.

Perderlos ante los competidores perjudica a muchas empresas, y reclutar talento nuevo cuesta mucho. Un directivo necesita contar con personas de confianza y alto rendimiento.

Un gerente tendrá que afrontar esta situación varias veces. Se recomienda seguir tres pasos:

  • Reunirse con el empleado para averiguar la causa de su descontento y saber si es de origen personal o profesional.
  • Hablar de forma individual con cada miembro del equipo, con preguntas directas y honestas, para ver la situación desde distintos ángulos.
  • Reunir a todo el equipo, exponer la información recogida y buscar entre todos soluciones que dejen conformes a todos.

Saber admitir los errores propios, ser agradecido y demostrarlo, y cultivar la relación con los compañeros actuales. También conviene quedar en buenos términos con quienes ya no están. Todo ello proyecta una imagen más cercana y humana, y ayuda a que a un gerente lo sigan como a un buen jefe.