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Un curso de habilidades sociales puede convertir a tus empleados en maestros de la comunicación y el trato a los clientes. En toda empresa que base su actividad productiva en el servicio al cliente, especialmente en el sector hotelero, que el cliente se marche satisfecho es el máximo objetivo. Es lo que permite que nuestros servicios volverán a ser solicitados, y que se corra la voz sobre nuestra excelencia, y por ende, el factor crucial que nos hace ser competitivos dentro de nuestro nicho de mercado. Lograr un alto porcentaje de satisfacción entre quienes nos visitan, es lo que hará posible que nuestros ingresos se multipliquen. No obstante, a pesar de nuestros esfuerzos y la calidad de nuestro trabajo, es prácticamente garantizar que el 100% de los consumidores tengan una experiencia que cumpla y sobrepase sus expectativas, pero se puede alcanzar un porcentaje bastante cercano.

La razón es simple, independientemente las características del destino vacacional Y los recursos que éste tenga, el cliente espera que se le brinde una atención personalizada y un trato humano. Se debe tener en cuenta que la atención al  cliente, especialmente en el sector hotelero, es un producto intangible, no puede almacenarse, por lo que no existe posibilidad de devolverlo si no cumple con las expectativas. Por ende, es indispensable reducir la oportunidad de situaciones incómodas o insatisfactorias al mínimo.

Para el profesional hotelero o de atención al cliente, un curso de habilidades sociales puede ser un punto de inflexión en su carrera, ya que siendo él la cara representante del destino turístico y la empresa, cada aspecto de su trabajo puede determinar si la persona retornará y recomendará el lugar o no. Esta persona debe basarse tanto en sus aptitudes como en su actitud, siendo la primera el set de capacidades que le permitirá ser eficiente y eficaz en su labor; y la segunda el estado mental en el que la realiza.

Las habilidades sociales se entienden tanto como una aptitud como una actitud. Es una gama de experticia que puede trabajarse y desarrollarse a través de un curso de habilidades sociales, por ejemplo, y al mismo tiempo,  es una disposición hacia la buena comunicación y la empatía que permite el máximo esfuerzo por complacer al cliente.

¿Qué vamos a desarrollar en un curso de habilidades sociales?

Con toda seguridad, el conjunto de habilidades sociales que más tiene que ver con el éxito al brindar un buen servicio al cliente tiene que ver con el manejo de nuestras emociones; esto se basa en varios principios:

  • El autocontrol: también conocida como autogestión, consiste en reconocer nuestras propias emociones, contrariedades, pensamientos y nuestro estado mental en general, al mismo tiempo que tenemos conciencia sobre nuestros recursos y capacidades, lo que nos permitirá tener un alto grado de confianza y seguridad en nosotros mismos ante cualquier situación. En un curso de habilidades sociales, se hace énfasis en la necesidad de mantener un compromiso permanente en la resolución de los conflictos, siendo flexibles para amoldarnos a las necesidades y particularidades de nuestro interlocutor.
  • Empatía y percepción: cuando hablamos de empatía, nos referimos a nuestra capacidad de colocarnos en los zapatos de la otra persona, de sentir lo que ellos sienten y así entender sus sentimientos y pensamientos. Asimismo, esto puede alcanzarse teniendo una alta capacidad de percepción, es decir, de entendimiento de las señales no verbalizadas o los indicadores sutiles que nos pueden ilustrar el estado emocional de la otra persona.
  • Asertividad: un curso de habilidades sociales potenciará nuestra capacidad para dar las respuestas que nuestro cliente quiere escuchar, a la vez que inducimos las que nosotros, por nuestra parte, queremos oír. Sabremos mantener una buena comunicación, siendo capaces de influir en los otros como medio de resolución de conflictos y negociación de alternativos y soluciones. Gracias a nuestra asertividad, podremos trabajar mejor en equipo y mantener buenas relaciones con nuestros similares.
  • Autenticidad y personalización: gracias a que estaremos en mayor capacidad de desarrollar empatía e intimidad con las demás, podremos mostrar un mayor rango de nuestra propia personalidad, lo que hará que nuestros clientes se sientan cómodos con nosotros, sean más espontáneos y desarrollemos una relación de amistad que hará que nos prefiera sobre nuestra competencia. Asimismo, haber finalizado un curso de habilidades sociales será un factor determinante que nos ayudará a brindar un trato de mayor grado de personalización, ya que contaremos con más información de nuestro cliente, y podremos darle precisamente lo que le plazca.

Estar al tanto de nuestras propias emociones  y las del cliente, entender las condiciones ambientales que las provocan y mantener canales de comunicación efectivos en todo momento, son algunas de las capacidades que un curso de habilidades sociales puede facilitarte, lo que te permitirá ser un profesional hotelero más eficaz en lo que respecta a la  crucial necesidad de brindar un gran servicio al cliente.

 

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