En un pasado no muy lejano, la mayoría de los trabajadores trabajaban en la misma industria, a menudo en la misma compañía, para la mayoría de sus carreras. Pero hoy, casi el 40% de las personas empleadas en la Unión Europea tienen un empleo atípico (no trabajan bajo un contrato a tiempo completo) o son trabajadores independientes. El estadounidense promedio en edad de trabajar hoy tendrá 11 empleos a lo largo de su vida, y muchos trabajarán en múltiples trabajos a la vez.

A nivel mundial, el Instituto Global McKinsey estima que para 2030, hasta 375 millones de trabajadores (14% de la fuerza laboral) necesitarán cambiar de categoría ocupacional para satisfacer las necesidades de un mercado laboral cambiante. Además, todos los trabajadores deberán adaptarse, adquiriendo nuevos conocimientos y habilidades, a medida que sus trabajos evolucionen junto con máquinas cada vez más capaces. Si la automatización configurará el futuro del trabajo, el aprendizaje a lo largo de la vida determinará el futuro de los trabajadores, especialmente a medida que la vida de los trabajadores se alargue. revolucion laboral Shamina Singh, que es presidenta del Centro para el Crecimiento Inclusivo, el centro filantrópico de Mastercard y vicepresidenta ejecutiva de Sostenibilidad en Mastercard, afirma que hacer frente a estos cambios, sin sacrificar la dignidad, la autonomía o la ambición, requerirá una combinación de movilidad económica y seguridad financiera que se puede brindar a través de un nuevo tipo de red de seguridad social, que pone los beneficios directamente en manos del individuo. "Los trabajadores no deberían tener que elegir entre enfrentar un período de vulnerabilidad severa a medida que cambian de ocupación y se aferran al mismo trabajo hasta que quede obsoleto, solamente para que no pierdan sus beneficios. Así como la tecnología está interrumpiendo sus vidas laborales, puede garantizar que estén protegidos al permitir la entrega de beneficios que se acumulan a lo largo de la vida laboral de una persona, independientemente del tipo de trabajo que realizan o en qué parte del mundo lo hacen", apunta Singh.

Así, más recientemente, Singapur creó cuentas de aprendizaje individuales para cada ciudadano mayor de 24 años. Los saldos de las cuentas se pueden gastar en capacitación de proveedores aprobados. Se han propuesto modelos similares en Canadá, China y Egipto. En los Estados Unidos, legisladores en un puñado de estados y ciudades están redactando proyectos de ley para probar y financiar beneficios civiles. revolucion laboral El grupo francés Bob Emploi utiliza datos de inteligencia artificial y gubernamentales para proporcionar a los solicitantes de empleo evaluaciones personalizadas de sus ofertas para fomentar el desarrollo y el despliegue de iniciativas innovadoras que promueven directamente el buen trabajo y la inclusión cívica, al tiempo que garantiza ingresos familiares seguros y confiables, muestra cómo los actores del sector privado pueden unirse y descubrir nuevas formas de trabajar aprovechando su tecnología y conocimiento.

A medida que cambia la naturaleza del trabajo, también debe cambiar la naturaleza de los sistemas de beneficios. Para brindar oportunidades y seguridad a todos, en todas partes en un momento de disrupción tecnológica generalizada, los gobiernos y los actores del sector privado deben trabajar juntos para avanzar en soluciones innovadoras que satisfagan las necesidades urgentes y cambiantes de los trabajadores. "La mejor manera de hacerlo es aprovechar las tecnologías que están causando la agitación del mercado", apunta Shamina Singh.