Habilidades profesionales: 5 elementos a tener en cuenta
1. Inteligencia emocional
Es ese algo, en cada uno de nosotros que parece intangible. Afecta nuestra conducta, complejidad social, es protagonista de la toma de decisiones que nos llevan a obtener resultados positivos. La inteligencia emocional es tu habilidad para reconocer y comprender las emociones, tuyas y en los demás, para saber cómo manejar tu conducta y relaciones. Luego de décadas de estudio acerca de las habilidades profesionales, se sabe que esta es una herramienta extremadamente poderosa que te permite enfocar tu energía para obtener enormes resultados.
2. Administración del tiempo
Uno de los mayores obstáculos para el manejo efectivo del tiempo es la “tiranía del o urgente”. Son esas pequeñas cosas que parecen tener que resolverse “ya mismo”, interponiéndose en nuestro camino a la hora de hacer buen uso de las habilidades profesionales vinculadas con cosas que realmente importen.
Cuando caemos en esta trampa, nos pasamos el tiempo realizando tareas que realmente no nos acercan a ninguna meta. ¿Cuántas veces has terminado de trabajar, luego de un duro día, para darte cuenta que las prioridades no han sido atendidas?
Aprendiendo a manejar efectivamente el tiempo, te libera y catapulta tu potencial, capacidad, habilidades profesionales y resultados en cada día y aspecto de tu vida.
3. Aprender a escuchar
Parece fácil. Si no estás hablando, estás escuchando, ¿cierto? Bueno, no exactamente. Muchas veces creemos estar escuchando, cuando en realidad estamos planeando que será lo siguiente que haremos. Quien sabe oír se concentra únicamente en lo que otro le está diciendo. Todo esto tiene que ver con comprender, no solo recibir información y archivarla en algún rincón de la memoria. Esta es una de las habilidades profesionales más importantes que puedas desarrollar.
Existe tanto intercambio en los espacios de trabajo que las oportunidades de desarrollar este poder abundan. Pasamos todo el día proveyendo de comentarios, dando instrucciones y elaborando estrategias. Más allá de la palabra hablada, hay información invaluable en los cientos de gestos, tonos, lenguajes corporales que vemos a diario. En pocas palabras, si no prestas atención, muy pronto estarás fuera del juego.
4. Aprender a decir “NO”
Se sabe que mientras más te cueste decir no, más propenso a sufrir estrés, fatiga y depresión estarás. Decir no es todo un desafío para algunas personas. No, es una palabra poderosa que no deberías temer utilizar. Cuando es tiempo de hacerlo, evita frases tales como “No creo que pueda…”, o “No tengo certeza…”. Decir que no a un nuevo compromiso, suma de valor a los compromisos ya existentes, y te da la oportunidad de cumplirlos con éxito. Cuando aprendas a decir que no, te liberarás de las tensiones y también permitirás que tu tiempo y proyectos ganen fuerza para alcanzar tus metas.
5. Pedir ayuda
Puede sonar hasta contraproducente creer que pedir ayuda sea parte de nuestras habilidades profesionales. Pero lo es. Debes tener una tremenda confianza y humildad para admitir que necesitas asistencia. Esta habilidad es crítica, porque lo último que los líderes quieren es gente a su alrededor incapaces de admitir que necesitan algo, y así retrasar al resto del equipo. La habilidad de aceptar que se necesita ayuda, sumada al coraje de pedirlo y saber aceptarla es en extremo valiosa.
En suma, como vemos a lo largo de estos cinco puntos, es más importante reconocer nuestras motivaciones como elemento para descubrir si lo que estamos haciendo viene del lugar correcto de nuestra mente, que muchas herramientas puestas a nuestra disposición para el trabajo. Pero sin dudas, la más importante de las habilidades profesionales, es aprender de nosotros mismos y nuestro entorno. Nunca dejes de aprender.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la inteligencia emocional y cómo influye en el trabajo?
Es la capacidad de reconocer y comprender las emociones propias y las de los demás, para saber manejar la conducta y las relaciones. Influye en el comportamiento, en la vida social y en la toma de decisiones que llevan a buenos resultados. Permite enfocar la energía donde da más fruto.
¿Qué es la tiranía de lo urgente y cómo afecta a la gestión del tiempo?
Son esas pequeñas cosas que parecen tener que resolverse ya mismo y que se interponen en el camino de lo que de verdad importa. Quien cae en esa trampa pasa el día haciendo tareas que no lo acercan a ninguna meta. Es habitual terminar una jornada dura y darse cuenta de que las prioridades no se atendieron.
¿En qué se diferencia oír de escuchar de verdad?
Muchas veces se cree que se escucha cuando en realidad se está planeando qué se hará o dirá a continuación. Quien sabe escuchar se concentra solo en lo que dice la otra persona. Se trata de comprender, no de recibir información y archivarla en algún rincón de la memoria.
¿Qué información transmite una persona además de sus palabras?
Mucha. Hay datos valiosos en los gestos, en el tono de voz y en el lenguaje corporal que se ven a diario en el trabajo. Quien no presta atención a todo eso se queda fuera del juego.
¿Cómo se aprende a decir que no a un nuevo compromiso?
Con claridad, sin temer a una palabra que es poderosa. Conviene evitar frases como «No creo que pueda…» o «No tengo certeza…», que suenan dubitativas, y dar una respuesta firme aunque sea breve. Decir que no a un compromiso nuevo da más valor a los que ya existen y permite cumplirlos con éxito.
Quien aprende a hacerlo se libera de tensiones, y su tiempo y sus proyectos ganan fuerza para alcanzar las metas, en lugar de dispersarse entre tareas que no se podrán cumplir. Para muchas personas decir no es un verdadero desafío.
¿Dónde se puede practicar la escucha en el entorno laboral?
En el trabajo hay tanto intercambio que las oportunidades abundan. Se pasa el día dando comentarios, instrucciones y elaborando estrategias.
¿Por qué se considera pedir ayuda una habilidad profesional?
Porque exige mucha confianza y humildad para admitir que se necesita asistencia. Los líderes no quieren a su alrededor gente incapaz de reconocer lo que necesita, porque así se retrasa al resto del equipo. Saber aceptar que se necesita ayuda, tener el coraje de pedirla y saber recibirla es una habilidad muy valiosa.
¿Por qué la experiencia puede jugar en contra del desarrollo profesional?
Cuantos más años se lleva en una profesión, más fácil resulta caer en la presunción de que ya se tienen todos los conocimientos necesarios para triunfar. Eso lleva a concentrar toda la energía en cumplir tareas y a suponer que el resto se resuelve solo. Es un error: quien cree que ya es todo lo que puede ser renuncia a seguir creciendo.
¿Por qué conviene creer que siempre se puede mejorar?
Porque creer que se puede llegar más lejos de lo que se hace hoy convierte las tareas y las metas en algo estimulante y gratificante. El acto de aprender es tan importante como lo que se aprende.
¿Cuál es la habilidad profesional más importante de todas?
Aprender de uno mismo y del entorno, sin dejar nunca de hacerlo. Reconocer las propias motivaciones, para saber si lo que se hace nace de la intención correcta, pesa más que disponer de muchas herramientas de trabajo.




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