Ayudar a alguien a que realice un verdadero cambio, requiere de mucho esfuerzo, por parte de un mentor. Es por ello, que un buen líder no intenta imprimir su sello, o inspirar a todo el mundo. No todos cuentan con una ética de trabajo y el hambre por el éxito que merece este tipo de esfuerzo. Se gasta mucha energía e incluso, puede requerir de sacrificios personales, en hacerle comprender a alguien que puede ser mejor en su labor.


¿Cuántas veces has pensado: “Mi jefe me presiona mucho”?

Muchas veces, cuando veas que tu jefe está respirando en tu espalda, no te preocupes. Puede que se esté esmerando por convertirte en un mejor empleado. En todo caso, preocúpate si deja de hacerlo. Cuando alguien se detiene, es porque se rindió.

El encargado, jefe, administrador y buen líder en cualquier tipo de compañía pueden entenderlo. Quizás, intentes ayudar a alguien que no tiene la voluntad necesaria para crecer o, por el contrario, encuentras a alguien que si la tenía y desea esa ayuda, más que nada en el mundo. Es un proceso agotador que no debe llevarse a cabo a la espera de la gratitud, sino teniendo en claro que lo que se busca es mejorar un producto, o una marca. No todos los que reciban la ayuda comprenderán el por qué, pero si percibirán cuando esté sucediendo.

¿Qué hacer cuando tu jefe te presiona?

5 Aspectos del líder que puedes utilizar a tu favor:

Elegir superarse en cada momento, también es un gran desafío para los que se propongan llegar a la cima, en el cual debe reconocer y conquistar. Aquí, les dejamos cinco consejos que un buen líder, preocupado por tu superación, te exigirá. Así podrás evaluar la intención detrás de sus actos de manera que sabrás qué hacer cuando tu jefe te presiona:

#1. Demandar excelencia:

Para muchos, la mediocridad está bien. Existen líderes que no se preocuparán demasiado, porque no les importa explorar o inspirarte a que mejores. Es mucho más simple, aceptarte tal cual eres. El buen líder, el que te demanda, es el que te estará haciendo un favor. Es el que ve tu potencial, tus ganas de algo más y no dudará en poner sus energías, para verte evolucionar.

#2. Presionar al límite:

Un buen líder, te presionará al extremo. Puedes pensar que está yendo demasiado lejos. Sin embargo, Si se preocupa y cree en ti, te llevará más allá de donde creías poder llegar, pero no permitirá que te quiebres, en el proceso. Un buen líder sabe cuál es el límite y los lograos nacen cuando vamos más allá de lo que creemos posible, así que atrévete que el ahora es el momento correcto para descubrir tu propia grandeza.

#3. Decir la verdad:

Mucha gente, no quiere oír la verdad. Están bien, como están. ¿Para qué terminar, con el Statu Quo? y un ejemplo claro de esta situación es cuando te piden consejo y muchas veces, prefieres disculparte y no darlos. Generalmente, las personas no te piden que hagas un análisis de lo que hacen, para descubrir cómo mejorar; sino que les digas lo bien que están haciendo todo. Pero, la verdad, no siempre cae bien. Puede golpearte duro en la cara. Un buen líder es honesto contigo y te dirá lo que piensa, buscando sacar de ti lo mejor.

#4. Gritar al empleado:

Algunos jefes gritan tanto que parecen locos. Puede que exista un motivo, para ello. Estudia su conducta y descubre, si no hay algo más detrás de esa actitud. En todo caso, algunas veces, lo que hacen es intentar llamar tu atención y meterte de nuevo en el carril correcto. ¿Qué pasaría si dijera lo mismo de un modo amable y no le prestaras atención?

#5. Elogios, los justos:

Buen líder no está allí, para repartir trofeos. Quiere que aprendas lo que significa alcanzar metas y merecer cualquier tipo de reconocimiento, basado en tus esfuerzos. Actuando como un mentor que te hacer sentir bien cuando te dan una palmada de apreciación en el hombro. Si una persona, constantemente está brindando cumplidos, sin que lo notes, le perderás el respeto. Aunque es bien sabido que junto con una crítica justa, debe llegar también un buen comentario sobre tu evolución y trabajo. Un buen jefe, mide muy bien lo que hace y sus comentarios deben ayudarte a lograr tus metas y construir tu confianza.

La próxima vez que pienses que "mi jefe me presiona mucho" y no entiendas el por qué, recuerda que su exigencia podría llevarte a un lugar mejor, al que no creías llegar.