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Habrás oído sobre la mentalidad ganadora y sus virtudes, y también notado como muchos empresarios no tienen idea real de lo que significa ser exitoso. En ocasiones, la falta de visión, nos lleva a seguir de cerca la carrera de grandes emprendedores modelo, con la esperanza de alcanzar sus victorias, sólo copiando esa mentalidad ganadora. Desafortunadamente, pensar es sólo el inicio.

Mentalidad Ganadora

Convertirse en un triunfador a largo plazo tiene tanto que ver con seguir tus instintos, como saber utilizar tu razón; construir relaciones, como conocerte a ti mismo; experimentar, tanto como ejecutar ideas. Pero, por sobre todo, tiene que ver más con hacer que con soñar.

Todo esto se logra con una mentalidad ganadora que defina tu conducta, te lleve a la acción. En definitiva, se logra con la actitud mental de un ganador.

Si no eres el mejor, alguien más lo será

Todos hablan de la importancia de amar lo que haces, pero si eres uno de esos miles que hace lo mismo una y otra vez, día tras día, corres el riesgo de aburrirte, y así no amarás el resultado. Ser apasionado con lo que haces, es el modo ideal de comenzar. Pero es sólo eso, el comienzo. Para llegar a la meta, como un ganador, necesitas ser el mejor en lo que haces.

El éxito es un maratón

Hay quienes lanzan un producto, lo convierten en popular y se echan sobre sus laureles, a disfrutar su supuesto triunfo. Generalmente, esos que celebran demasiado temprano, pronto se verán obligados a comenzar nuevamente, desde cero. Si quieres un buen consejo, lo que sea que emprendas, deberás hacerlo de por vida. Lanza tu marca, pruébala, haz que funcione, modifícala cada vez que sientas que el mercado te exige innovar, y vuelve a lanzarla. Por ese lado es que se llega al cielo de los grandes.

Escucha a otros, pero sólo sigue tus instintos

El éxito tiene que ver con tomar buenas decisiones. La información puede que sea poder. Pero, en estos días, todos tienen acceso a la misma información, lo que hace que la competencia sea pareja. Ayuda formar equipo con los mejores; pero si eres el jefe, es tu cabeza la que estará en peligro. Al final, confía sólo en tus instintos.

No vale nada decirle a la gente lo que quiere oír

A todos nos gustan los clics y seguidores. Muchos viven temerosos de ofender, o ser percibidos de forma negativa. Así es como terminan publicando artículos carentes de valor; textos suaves, felices y despreocupados, vendiendo a su público utopía barata. Lo único de valor es en decirle a la gente la verdad, sobre todo cuando no es lo que quieren oír.

Las ideas que no se aplican, no existen

Las ideas son sólo pensamientos. Todos tienen alguna. Las ideas son sólo contenidos, en un papel o un sitio web. Todos son capaces de generar alguna. Lo único que te distingue, es lo que haces, ejecutas, entregas. Todo lo demás, es humo.

Si todos lo hacen, corre hacia el lado contrario

¿Por qué alguien con mentalidad ganadora y hambre por el éxito, se involucraría en redes sociales, contenidos, o cualquier tipo de marketing digital? La respuesta es simple, porque todos lo hacen. Así, no puedes ganar. Sólo te quedarás en tu trinchera, viendo pasar la vida. Si utilizas las mismas herramientas y haces las mismas cosas, del mismo modo, eres lo mismo que todos los demás. Punto.

Siguiendo a otros, renuncias a tu oportunidad de liderar

Puedes llamarlo tribu, rebaño, grupo, organización o compañía. En todos los casos, sólo hay una cabeza al frente. Esa persona puedes ser tú, o no. Nada tiene de malo en ser un “seguidor”, pero si eres uno y crees que eres un líder, estás delirando. Estás muy lejos de aplicar tu mentalidad ganadora.

Los clientes no valoran el contenido, sino las soluciones

Los negocios se basan en un concepto fundamental: Vender productos o servicios que el consumidor necesita. Aquellos que triunfan, son los que pueden convertirse en la respuesta a las necesidades de quienes los compran, resolviendo sus problemas. La ecuación es simple; si ves un problema y eres la solución, recibirás grandes ganancias.

Nunca te conformes con tus logros

En el libro “Lo que ellos no te enseñan en la Escuela de Negocios de Harvard”, Mark McCormack dice que todos los triunfadores coinciden en sentir insatisfacción, detrás de cada logro. Eso los hizo grandes, más allá de su mentalidad ganadora. Entonces, ten cuidado, el éxito puede ser tu peor enemigo.

El fracaso debería gustarte  

Todos hablan sobre lo grandioso que es fracasar, pero sólo si éste causa dolor. Si duele lo suficiente, te enfrentarás a lo que hayas hecho mal, aprenderás, y nunca volverás a cometer el mismo error. Serás más fuerte y sabio. Pero nada de eso sucederá, si no duele. No temas al fracaso, pero no cometas errores. La meta siempre es ganar.

El punto central es el siguiente: La mentalidad ganadora sólo es importante, si te lleva a la acción. Ganar, es una acción, no una actitud mental. A continuación, un vídeo que contiene una entrevista, donde se discute qué hace falta para tener una mentalidad ganadora.

 

 

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