Seleccionar página
Por costumbre, confundimos el ser un emprendedor exitoso, con la posibilidad de iniciar o manejar nuestra propia empresa de manera redituable. 

Un error común, ya que constantemente vemos relacionados ambos términos en medios de comunicación, seminarios, libros, etc. La realidad, es que puedes ser un emprendedor exitoso mientras lees este artículo, buscando resolver una duda; o el empleado repostero, utilizando la receta familiar para esas increíbles masas; el escritor, instalando una web para dar a conocer su trabajo. En suma, un emprendedor es aquel que aprende a hacer negocio de una necesidad, y somos capaces de verlo a cada instante, a nuestro alrededor. Por el contrario, podemos encontrarnos con empresarios talentosos que a diario deciden cerrar sus marcas, simplemente porque no pudieron hacer lo necesario, para destacar con su oferta.

Vamos a aclarar esta confusión de conceptos que pudiera marcar para muchos la diferencia entre el éxito y el olvido.

¿Qué es un emprendedor?

  • Alguien que trabaja que se considere un emprendedor exitoso, tiene que vivir para dar servicio. De otro modo, será difícil que puedas detectar la necesidad de otros y, mucho menos, la podrás convertir en un brillante nuevo negocio capaz de crear satisfacción con su producto.
  • Sentirse parte, es fundamental. No podremos alcanzar el éxito si no queremos lo que hacemos, ni lo que deseamos. La única forma de lograr tus metas y convertirte en un nombre referente para los consumidores es, si cada día ves tu negocio como el lugar donde depositarás un ladrillo, con entusiasmo e inspiración.
  • Quedarse en un punto, sin poder avanzar, puede representar el fin de nuestros sueños. Es fundamental renovarse constantemente y asumir que lo que el cliente pudiera necesitar cambiará en un año, o en una hora. Del mismo modo, tienes que estar dispuesto a ajustar tus estrategias, constantemente.

¿Cómo identificar a un empresario?

Sé que es fácil todavía, identificar las tres cualidades mencionadas con las de un empresario. Y es que, en definitiva, el límite está algo borroso. Pero déjame contarte que un emprendedor exitoso, no se convertirá en un empresario hasta que sume estas otras tres cualidades:

  1. Aspiración. La voluntad por volar libre, si dependencias, la necesidad de ser el propietario de su propio generador de recursos, las ganas de sumar más a su capital, es lo que puede convertir a un emprendedor exitoso, en alguien adecuado para los negocios. Es el único modo en que una persona puede comprender, cuánto vale el intercambiar una solución, por un valor.
  2. Tu trabajo no se basa en tener algo y, simplemente, hacer que perdure inmutable en el tiempo. Sino en poder ver más allá; hasta visualizar, incluso, tus metas como si ya las hubieras alcanzado. No confundir con las falsas ilusiones, hablamos de tener una percepción clara de lo que deseamos obtener, para descubrir esos elementos que serán necesarios para conseguirlo.
  3. Renovación. El modo en que se trabajaba, en cualquier negocio, hace 20 años, en nada se parece a como lo hacemos ahora. No sólo te adaptes, adelántate y reinvéntate, antes de que las nuevas tendencias aparezcan y las herramientas actuales cambien.

En un mundo dependiente de su estado globalizado, las metas están frente a nuestros ojos, esperando por el valiente que se atreva a alcanzarlas. Lo fundamental es poder encontrar el camino del equilibrio, de modo que podamos usar nuestras aspiraciones, perspectiva y capacidad de renovación en nuestros negocios, sin perder nunca la capacidad de servir, nuestra pasión y la persistencia necesarias para continuar siendo un emprendedor exitoso. Para, así poder llevar nuestra empresa al éxito de los grandes resultados económicos.

Habrás encontrado el equilibrio cuando:

  • Brindes calidad. Guíate por tu necesidad de facilitar soluciones al consumidor.
  • Siempre debes estar al tanto de cada paso y departamento de tu producción. No es necesario que participes físicamente de ellos, pero entérate de cada logro y dificultad que se presenta a lo largo del camino.
  • Encárgate de las ventas, para luego comercializar tu producto; entonces, comercializa para poder vender. Una vez que hayas andado un buen tramo, verás que sólo venderás.

¡Recibe las noticias en tu email

Inscribete en nuestra lista para recibir antes que nadie las ultimas noticias.

man-791049_640

Gracias, ya eres uno de los nuestros!