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Recientemente, se ha acuñado el término, carpintería metálica, para referirse al conjunto de técnicas de carpinterías usando el metal como materia prima. Todos asociamos los términos “carpintería” o “carpintero” con el uso de la madera y la creación de estructuras, adornos y accesorios con dicho material. Es así como un carpintero metálico puede disponer de elementos como el acero, aluminio, bronce, cobre, hierro, entre otros, para realizar trabajos muy diversos.

En este sentido, la carpintería usando metales tiene un amplio campo de trabajo dentro del sector agroindustrial, fábricas, oficinas y decoración residencial. Un carpintero metálico puede emplearse en la elaboración de toldos, mamparas, escaleras, toldos, ventanas, barandillas, mosquiteras, cerramientos de terrazas, entre otras, rejas, puertas, portones y prácticamente cualquier cosa que se pueda crear usando metal y se destine al acondicionamiento de infraestructuras.  Los trabajadores especializados en carpintería metálica disfrutan de una alta demanda laboral, por lo que especializarse en el área puede ser una decisión de futuro profesional muy acertada.

Carpintería metálica: pautas de seguridad

Por más eficiente y especializado que sea un carpintero, debe contar con pautas e instrucciones mínimas de seguridad para llevar a cabo su trabajo, protegiendo su integridad y la de las personas que lo rodeen. Al respecto, te presentamos una serie de pasos los cuales deben ser seguidos acorde al tipo de riesgo al que corresponden:

  • Lugar de trabajo: se debe evitar la acumulación de materiales, objetos, herramientas o basura en el piso, sobre el equipo o en cualquier área de trabajo. Asimismo no deben obstruirse las caminerías, pasillos, entradas o salidas. Los materiales que serán usados en el trabajo de carpintería metálica, deben colocarse en posición estable, con medios de retención en caso de estar apoyados verticalmente en una pared. Respecto a las estanterías, estás deben instalarse haciendo imposible su vuelco y bien sujetadas al suelo o a las paredes. Asimismo, los elementos más pesados deben colocarse en los estantes inferiores, y no deben sobresalir. Una verificación periódica de los estantes también es fundamental. Al terminar la operación, deben guardarse todos los útiles y herramientas y apagarse todas las máquinas.
  • Electricidad: bajo ninguna circunstancia debes manipular los sistemas, instalaciones o equipos eléctricos. Es decir, si tu especialización es en el área de carpintería metálica, debes limitarte a tus funciones. Los trabajos que deban hacerse manipulando electricidad deben ser ejecutados por el personal entrenado para ello. En este sentido, cuando trabajes con herramientas que usen electricidad, asegúrate de evitar el sobrecalentamiento de las mismas, y si observas cualquier anomalía en su funcionamiento, desiste de su uso y notifícalo a los encargados. Apaga los equipos en los botones o clavijas para ello, no tirando del cable y evita manipular cualquier equipo con las manos o pies mojados.
  • Cargas: el carpintero debe asegurarse de que dispone del espacio adecuado para maniobrar con la carga. Como profesional de la carpintería metálica tendrás que manejar diferentes clases de cargas, por lo que antes de tomarlas, debes observar su estado, si existen clavos, astillas, bordes cortantes, o qué tan pesados son. Siempre que puedas solicita la ayuda de compañeros y apóyate en grúas o carretillas. Nunca olvides usar la vestimenta y calzado de seguridad.
  • Herramientas: todas las herramientas deben estar completas y en buen estado. Si tiene algún defecto, deséchala, ya que algo tan, a simple vista, irrelevante como un mango muy desgastado puede ocasionarte alguna lesión. Consulta las instrucciones cuando sea necesario y siempre utiliza la herramienta específicamente diseñada para cualquier situación o trabajo.
  • Máquinas: gran parte del trabajo con carpintería metálica se realiza usando grandes maquinarias o equipos. Antes de disponerte a usarlos, comprueba que estén en excelentes condiciones, y cuenten con todos los elementos de protección y seguridad, tales como barandas o resguardos. Si es tu primera vez manipulando el equipo, solicita toda la información de relevancia, tanto de su funcionamiento como tal, como pautas preventivas. Asegúrate de que se le haya realizado un mantenimiento consciente, y se encuentre limpio, engrasado y con sus cables, interruptores y circuito eléctrico en total operatividad. No uses ropa holgada, o accesorios como pulseras o anillos que puedan engancharse en el organismo de la maquinaria.
  • Posturas forzadas: una de las complicaciones más significativas de trabajar con carpintería metálica es que a menudo tendrás que adoptar posturas forzadas. En lo posible, evita pasar mucho tiempo en rodillas o en cuclillas y repite lo menos posible aquellos movimientos que involucren desviaciones excesivas de muñeca o espalda, o giros de cabeza y cintura. Organiza tu área de trabajo para que todo esté a tu mano.

Especializarte en la carpintería metálica como ocupación profesional es una grandiosa elección a futuro, siempre y cuando apliques correctamente las pautas de seguridad y prevención elementales para realizar tu trabajo. En este sentido, un curso de seguridad puede ser un efectivo complemento a tu formación, y te hará un trabajador altamente competente en la materia.

 

Carpintería Metálica, Prevención de Riesgos

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